González Catán: desesperada búsqueda de una adolescente de 17 años desaparecida

La joven había sido acompañada hasta una iglesia evangélica el pasado miércoles por su padre. Tiene un antecedente de haberse ido de su casa durante un tratamiento psicológico.

Tras cinco días de búsqueda, familiares, amigos y la policía cesaron la búsqueda de la adolescente vista por última vez el miércoles en una iglesia en la localidad bonaerense de González Catán: apareció en Tigre el martes por la mañana y ya se encuentra junto a su familia.

La joven se retiró del templo evangélico antes del horario en que su padre debía pasar a buscarla junto a un hombre identificado como José, de 30 años, conocido por el círculo de la menor desaparecida, que realiza tareas en la misma cooperativa agroecológica que el padre de la chica frecuentaba.

Según confirmó la familia, se encuentra en tratamiento por esquizofrenia.

Gastón Brunner, el papá, contó en diálogo con Turno Mañana en C5N, que el miércoles, alrededor de las 19 horas, él dejó a su hija en la puerta del templo evangélico. “Por dichos de la gente de la iglesia, ella entra en busca de este muchacho (José) para que vea la iglesia. Se encuentran y pasan la noche juntos. Durante toda la noche los teléfonos estaban apagados hasta la mañana siguiente, cerca de las cinco. Este muchacho se hace presente y declara que toman tres colectivos y las cámaras así lo confirman”.

Según detalló Brunner, en el tercer colectivo bajan en el cruce de Pontevedra y Ruta 21, pero José vuelve “para Libertad” y su hija “toma el colectivo 382”. “Fuimos a la terminal y el chofer la reconoce, pero no recuerda dónde bajó. Y desde las 6.44 que toma el colectivo, no se sabe más nada de ella”, relató el papá de la adolescente.

“El último año, estaba muy bien y ella se quería ver con este chico, pero yo sabía de la relación. Ella tiene una leve discapacidad, este problema de esquizofrenia, y se están convirtiendo en una mujer, pero siempre la acompañé en todo esto que era normal. Lo que me desconcertó ahora, es que se haya ido con este chico, pero cuando se queda sola se habrá sentido que le empezó a salir todo mal”, detalló.

Según Gastón, le parece raro que su hija esté “desorientada” o que algún conocido la está cubriendo. “Yo creo que esto fue la chiquilinada de una chica de 17 años, pero creo que cuando se quedó sola le empezó a salir todo mal”.

La adolescente mide 1,75 metros, tiene pelo negro, con rulos y largo hasta los hombros, también unas manchitas de sol en la cara y es de tez morena. El miércoles, cuando fue a la Iglesia, usaba un pantalón de jeans y un buzo gris.

DEJA TU COMENTARIO:

¿Querés recibir notificaciones de alerta?