Una garrafa explotó y destrozó por completo una vivienda en Polvorines: los seis miembros de la familia que se encontraban en el lugar están en terapia intensiva. Cinco de ellos son menores y el padre tienen el 63% del cuerpo quemado. El accidente ocurrió cuando ingresaron al domicilio y prendieron la luz en medio de un escape silencioso de gas.
Según informaron los vecinos de la zona, el padre se había quedado sin trabajo hacía unos días y tuvo que comprar la garrafa para poder tener gas dentro de su domicilio. Lo que las autoridades saben hasta el momento, es que el accidente ocurrió al mediodía, cuando el padre retornaba al domicilio junto a sus hijos después de ir a buscarlos al colegio.
Al ingresar al lugar, percibieron un leve olor a gas, pero antes de darse cuenta prendieron una luz. En segundos la casa explotó y el fuego empezó a consumir todo lo que se encontraba a su paso. Los niños de entre 5 y 12 años fueron inmediatamente trasladados al Hospital Garrahan y al Instituto del Quemado.
Rubén, tío de los menores, dialogó con C5N y pudo contar que "sintió una explosión tan grande que me dejó paralizado. Salí a la puerta y no vi la casa de mi hermana, todo estaba en llamas".
Agregó que entre todos los vecinos empezaron ayudar a apagar el fuego, preocupados por los niños que no sabían con seguridad, estaban o no dentro. Los chicos salieron por un costado de la casa y fueron asistidos.
Cuando llegaron, los bomberos pudieron extinguir el fuego por completo. Todavía se analiza la causa del escape del gas, debido a una mala conexión de la garrafa cuando la instalaron en el domicilio.