La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) le aceleró el trámite a un prometedor medicamento para tratar el cáncer de páncreas, uno de las enfermedades más mortíferas y difíciles de detectar a tiempo.
El desarrollo está siendo realizado por la empresa de biotecnología Revolution Medicines y se trata de un fármaco llamado daraxonrasib, el cual logró una designación de vía rápida poco convencional para la FDA y que solo se concede para aquellos medicamentos que muestren resultados preliminares esperanzadores, incluso antes de que se finalicen los ensayos clínicos.
Este fármaco para el cáncer de páncreas, junto con otros medicamentos seleccionados bajo la iniciativa del “Vale de Prioridad Nacional del Comisionado”, pondrá a prueba si se puede agilizar el desarrollo de tratamientos innovadores sin comprometer el rigor de las revisiones de la agencia. La FDA ha declarado que el programa puede acortar la revisión de un medicamento de un año a tan solo un mes, lo que permite a las empresas que obtienen la aprobación de la agencia vender un medicamento antes.
Andrew Nixon, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, dijo que la FDA siempre mantendrá estándares rigurosos y que el nuevo programa de cupones reducirá el “tiempo de inactividad”.
Uno de los primeros ensayos clínicos en los que se administró daraxonrasib, se seleccionaron a 83 pacientes cuyo cáncer de páncreas se había extendido tras recibir al menos una intervención previa, como quimioterapia. Durante más de 16 meses, al menos el 29 % de los participantes experimentaron una reducción del tamaño de sus tumores, mientras que en más del 90 % no tuvieron crecimiento tumoral.
Según datos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el cáncer de páncreas es la tercera causa principal de muertes de todos los tipos de tumores malignos en el país. La tasa de supervivencia a cinco años es de tan solo el 13%, y para aquellos a quienes se les ha extendido a otras partes del cuerpo desciende al 3%.