¿Es una amenaza? La NASA continúa examinando el objeto extraterrestre que podría llegar a la Tierra en 2025

Científicos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio siguen su trayectoria. La incertidumbre genera tensión.

La reciente aparición del objeto 3I/ATLAS puso en alerta a parte de la comunidad científica internacional. Detectado por el sistema ATLAS financiado por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), su posible acercamiento a la Tierra previsto para fines de 2025 abrió el debate sobre su verdadera naturaleza. Mientras algunos expertos lo clasifican como un asteroide, otros plantean la posibilidad de que se trate de una tecnología no humana. La discusión avanza a medida que se reúnen más datos y se afinan los modelos de seguimiento en la órbita.

El comportamiento de 3I/ATLAS desafía las explicaciones convencionales, lo que alimenta diversas teorías. Su órbita retrógrada, la falta de señales cometarias y su tamaño lo convierten en un caso único. Incluso fue objeto de un estudio que observó una maniobra intencional en su trayectoria. El interés de la agencia espacial estadounidense y de universidades como Harvard deja en claro que este fenómeno no pasa desapercibido en la comunidad científica.

3I/ATLAS

Qué dijo la NASA sobre 3I/ATLAS y cómo sigue el estudio

Desde que fue detectado, el 3I/ATLAS fue monitoreado por diversos centros de investigación. El programa ATLAS, operado por la Universidad de Hawái y con fondos de la NASA, reportó que este cuerpo interestelar presenta características nunca antes vistas en objetos similares. A diferencia de los cometas, no muestra señales de actividad ni rastros de degasificación, algo que desconcierta a los científicos. Por eso, algunos expertos consideran que podría tratarse de un objeto artificial.

El astrofísico Avi Loeb, junto a los investigadores Adam Hibberd y Adam Crowl, propuso una hipótesis que rápidamente ganó visibilidad: 3I/ATLAS sería una nave enviada por una civilización avanzada. Según su análisis, el objeto podría realizar una maniobra conocida como “Solar Oberth inversa” al pasar cerca del Sol el 29 de octubre de 2025. Esto permitiría un cambio de dirección estratégico, lo que, según Loeb, sugiere una trayectoria diseñada con un propósito. También argumentó que el paso cercano a planetas como Venus, Marte y Júpiter refuerza la idea de una alineación orbital intencionada.

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Cometa del siglo A-3 Tsuchinshan-ATLAS: cuándo se podrá ver en Argentina

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Pese a eso, estas afirmaciones no fueron bien recibidas por toda la comunidad científica. Chris Lintott, de la Universidad de Oxford, desestimó por completo la teoría de Loeb y la calificó como una falta de respeto hacia la investigación empírica. Por otro lado, Loeb defendió su postura con una comparación filosófica: “Es mejor advertir y estar equivocado que no advertir y tener razón”.

Por el momento, la agencia espacial estadounidense no emitió ninguna alarma sobre riesgos potenciales. La información disponible indica que el objeto no representa un peligro inminente para la Tierra, aunque los estudios continuarán en los próximos meses. El enfoque científico apunta a comprender su origen y comportamiento sin caer en interpretaciones apuradas.

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