Tiene 19 años y busca trabajo para darle de comer a su familia: la dramática historia de Bruno

El joven tuvo que abandonar su sueño de estudiar en la facultad para poder ocuparse de llevar el pan a su casa. "Hay días en los que no tenemos para comer", comentó.

El rostro de Bruno se hizo visible en una de las tantas filas de la Expo Empleo Barrial en Buenos Aires. No buscaba su primer empleo, buscaba uno mejor para poder darle de comer a su familia

En diálogo con Adrián Salonia en C5N, contó que cobra $300.000 pesos por seis horas diarias en un hospital público, una cifra que, tras los aumentos de transporte, se vuelve insuficiente para sostener un hogar donde el hambre, a veces, gana la pulseada.

Bruno vive con su madre que es peluquera, su abuela jubilada, que tiene problemas para cobrar sus haberes y su hermana estudiante. El diagnóstico de su economía doméstica es brutal: "Hay días en los que no tenemos para comer".

A pesar de la precariedad, Bruno mantiene una escala de valores firme. Al hablar de sus zapatillas rotas, que debió reemplazar por unas económicas, sentenció: "Caminás con tus pies, no con la marca. La marca de la zapatilla no te diferencia del resto ni te identifica. La zapatilla tiene la función de estar en tus pies para que estén calientitos y puedas caminar y listo".

Bruno quería ser médico. Estaba haciendo el ingreso a la carrera cuando la muerte de su padre lo golpeó de cerca. Fue a rendir el examen final apenas un día después del fallecimiento, impulsado por su madre: "Mi mamá me dijo: 'Vos olvídate de todo eso, no importa la plata, vamos a ver cómo hacemos. Andá y rendí'".

Sin embargo, en el examen sacó una nota insuficiente y no logró ingresar. "No pasa nada. Por lo menos lo intenté, no me quedé con la duda", recordó con resiliencia. Hoy, retomar los estudios es un lujo que no puede costear: solo en transporte para ir a trabajar gasta más de $50.000 pesos por mes.

Igualmente, junto a su familia, decidieron que su hermana mayor no trabaje para que pueda terminar su carrera universitaria. En diálogo con el equipo de La Mañana por C5N contó: "Yo le dije: 'No, mira, ya te queda poco, así que nosotros te bancamos. Ya cuando termines tus estudios va a haber flores, no te preocupes'".

Incluso en la Expo Empleo, Bruno evitaba demorar a los reclutadores por respeto a los demás: "No le voy a robar tiempo importante a la chica que me tomó el currículum porque también hay otra gente atrás mío que quiere".

La nota no pasó inadvertida. Mientras los televidentes inundaban el programa pidiendo su alias para transferirle dinero, surgieron ofertas concretas.

Hacia el final de la entrevista, Fernando, un empresario frigorífico, salió al aire para ofrecerle una entrevista laboral en una nueva sucursal en Moreno. La Argentina que duele encontró, por un momento, un respiro en la solidaridad de los que escucharon a Bruno, el joven que solo quiere un trabajo digno para volver a estudiar y, finalmente, curar a los demás.