Felipe, el niño de dos años que fue diagnosticado con un cáncer avanzado durante un viaje familiar en Florianópolis, ya se encuentra internado en el Hospital Garrahan. A través de redes sociales, su madre, María de los Ángeles Solís, agradeció el apoyo recibido y aseguró que su hijo "es un guerrero".
El traslado sanitario desde Brasil marca el inicio de una nueva etapa en la atención médica del menor, luego de que su caso movilizara una campaña solidaria nacional para lograr su regreso al país.
El cuadro clínico comenzó el pasado 24 de enero con síntomas de inapetencia e irritabilidad que fueron inicialmente confundidos con problemas gastrointestinales. Sin embargo, estudios de mayor complejidad realizados en el Hospital Infantil Joana de Gusmão revelaron la presencia de tumores en el tórax, la médula espinal y los huesos orbitales.
Los especialistas confirmaron que el menor padece un neuroblastoma, un tumor maligno de rápido desarrollo que afecta las células nerviosas inmaduras. Esta patología es uno de los tumores sólidos más frecuentes en la infancia y requiere un abordaje terapéutico intensivo y prolongado que la familia decidió realizar en Argentina.
"Se vienen meses difíciles"
Tras el arribo, su madre, María de los Ángeles Solís, confirmó que su hijo se encuentra compensado para afrontar lo que vendrá. “Él llegó estable. Es un guerrero, mi gordo, lo admiro con todas mis fuerzas. Solo pedirles, gente, que recen, que nos den fuerza para poder afrontar este tratamiento, que es largo, no es fácil”, expresó.
La familia anunció la suspensión definitiva de todas las colectas y rifas activas, al considerar que los recursos obtenidos y el respaldo de la obra social son suficientes para la etapa actual. “Ya estamos acá, estamos cubiertos con la obra social. La colecta o las rifas ya las vamos a dar por finalizadas. Realmente la solidaridad de la gente fue demasiada”, manifestó Solís.
La hoja de ruta médica para Felipe contempla, en una primera instancia, un periodo de un año de procedimientos médicos en Buenos Aires. “Se habla de doce meses en principio, donde mi vida, la vida de nuestra familia, vamos a vivir acá y vamos a acompañar a nuestro bebé”, explicó la madre sobre el cambio de residencia familiar desde Resistencia.
Finalmente, los padres agradecieron el apoyo del Gobierno de Chaco para el traslado y pidieron a la comunidad derivar la ayuda hacia otros niños en situaciones similares. A partir de ahora, la prioridad absoluta será la asistencia directa del menor en el centro pediátrico de referencia nacional, limitando los pedidos públicos únicamente a cadenas de oración.