¿Cómo impacta en el Gobierno la salida de Marco Lavagna del INDEC?

Analistas políticos y económicos compartieron con C5N sus miradas sobre la salida del funcionario de un área especialmente sensible para la narrativa del Gobierno.

La renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), ocurrida en la semana previa a la publicación de los datos de enero bajo una nueva fórmula, expone una intervención del gobierno de Javier Milei en un área clave para la narrativa que sostiene desde su llegada al poder: la baja de la inflación. La decisión despertó repudios y críticas de diversos sectores y dirigentes políticos. ¿Cómo puede impactar en la gestión?

En diálogo con C5N, el politólogo Pablo Salinas advirtió que “no hay ningún análisis favorable para el Gobierno tras la salida de Lavagna”. Más allá de las teorías que circulan, señaló que el episodio expone un revoleo de números en torno a un tema tan complejo y sensible como la inflación. “Hay algo que se llama secreto estadístico. Hay que entender que el dato de inflación impacta en un montón de cosas, incluso en términos financieros, por lo que un ministro no puede hablar de números alegremente”, apuntó.

El analista describió un efecto de “bomba sucia” que, más allá de su explosión inicial, deja consecuencias cada vez más graves con el correr de los días. En ese sentido, afirmó que “el Gobierno se compró un problema en un tema donde no tenía debilidad" y que "habrá que ver si se trató de la alternativa menos mala o de un error más”.

Al ser consultado por los efectos que este cambio puede tener en la sociedad, planteó que, si bien el funcionamiento del INDEC puede percibirse como algo abstracto, "hoy rige una suerte de pacto no escrito: mientras la inflación no se dispare, buena parte de la sociedad tolera el presente".

Con la renuncia de Lavagna, Salinas contabilizó un total de 224 salidas desde el inicio de la gestión de Milei, un promedio de dos por semana, es decir, una cada cuatro días de gobierno. El ranking lo encabeza el Ministerio de Economía (34%), seguido por Capital Humano (13%), la Jefatura de Gabinete (12%), Presidencia (8%) y Defensa (8%).

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El politólogo interpreta que este esquema de recambios permanentes ya se consolidó como una suerte de “normalidad” dentro del gobierno de Javier Milei, aunque lo ubicó como una "dinámica inédita" desde 1983 a la fecha, ya que marca un récord en términos de rotación.

Es por ello que subrayó que se trata de una normalidad con costos concretos: la alta rotación genera parálisis en la gestión y produce un efecto de disciplinamiento o de quietud entre quienes permanecen en la función pública. “En un contexto de alta rotación esto no es una buena noticia. Es un Gobierno que tuvo un crecimiento exponencial pero sin aparato político a diferencia de los partidos políticos históricos, todo eso se perdió”.

Sobre el impacto que este cambio puede generar en el día a día, el economista Juan Manuel Telechea analizó que "los efectos en la macro y la micro son ínfimos”, razón por la cual no entiende la decisión del Gobierno que, estima, “tendrá un impacto negativo en términos de confiabilidad del INDEC con toda la historia que tenemos”.

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En particular sobre la nueva fórmula, detalló que “la metodología nueva lo que hace es ponderar más los servicios que los bienes”, lo que, calcula, “tendrá un leve impacto en la inflación que dará un aumento más alto, pero de 1 o 2% en todo el año, una diferencia de décimas en cada dato del mes”.

A partir de la modificación, Telechea observó que se puede hacer un cálculo propio que arroja que “los trabajadores perdieron unos 6 o 7 puntos más de salario de lo que media la metodología actual”, lo que “puede llevar a un reclamo salarial y a una derrota discursiva del Gobierno que dice que los salarios se estaban recuperando y que estaban mejor que en el 2023”.

Por su parte, Santiago Giorgetta, director de la consultora Proyección, evaluó que el caso puede impactar en la narrativa del Gobierno, sumado a que en los últimos meses se viene registrando un alza en el número de inflación. Sobre este aspecto, remarcó que “le genera un problema al oficialismo que puede resolver con sus estrategias comunicacionales", puesto que "este es un Gobierno que está acostumbrado a no tratar las malas noticias y correr el eje de la agendas como hizo estos días con la industria textil”.

Por otro lado, calificó como “desprolija” la salida de Lavagna y sostuvo que "el Gobierno no está acostumbrado a que funcionarios de primera línea y alta exposición se desvinculen de manera tan desordenada". A su entender, el impacto no se da tanto en la confianza de la sociedad como en algunos medios de comunicación, que comienzan a encontrar mayores dificultades a la hora de transmitir el mensaje que el Gobierno busca instalar.

En cuanto al vínculo de la sociedad con la inflación, percibe que "existe una dificultad creciente porque el dinero alcanza cada vez para menos". Y resaltó que, "si bien el Gobierno logró estabilizar algunos productos de la canasta básica, eso no impide que las familias perciban que hay artículos cuyos precios se modifican mes a mes".

“El Gobierno logró que las familias entiendan que hay una disminución de la inflación en relación al Gobierno anterior, pero eso no significa que tenga un cheque en blanco para dentro de un año y medio cuando se discuta la campaña electoral. La gravedad está en que la plata no alcanza”, subraya.

Giorgetta hizo hincapié en que “al Gobierno solo le interesa imponer una narrativa de comunicación que se ubica muy lejos de la realidad” ya que “el mensaje que construye a partir de la inflación no se percibe al realizar compras y pagar servicios”. “El Gobierno tiene una obstinación respecto a ese plan estratégico de comunicación que veremos cómo resulta porque esta inflación con recesión puede llegar a traerles problemas si comete errores propios. No es un tiro en el pie, acá hay una intencionalidad directa a cometer este acto”, aclaró.

Y sintetizó: “Si la sociedad no nota una merma en el proceso inflacionario, más allá de lo que digan los voceros del Gobierno, en este año y medio el Gobierno puede tener algunas complicaciones”.