Los fiscales que investigan la muerte de Berenice Gonzálvez, la joven que falleció tras retirarse con golpes y otras lesiones de una fiesta en una casa de la localidad entrerriana de Victoria, confirmaron que la victima sufrió "abusos sexuales". Ante esta situación, el dueño del inmueble y una mujer quedaron detenidos con prisión preventiva, mientras continuarán los peritajes para determinar la causa del deceso.
En una conferencia de prensa llevada a cabo en la tarde del lunes, los fiscales Iván Exequiel Yedro y Gamal Taleb precisaron que la detención del sospechoso Esteban Daniel Castañeda, de 46 años, se dictó por el delito de "abuso sexual con acceso carnal calificado por el grave daño a la salud física de la víctima"; mientras que la mujer acusada, de 25 años, fue detenida por "facilitar el encuentro sexual de personas a cambio de drogas".
Según indicó el fiscal Taleb, Berenice "vivió un contexto de violencia y sufrió abusos sexuales en estado de vulnerabilidad e intoxicación muy importante" y explicó que a Castañeda también se le imputó el delito de "suministro de material estupefaciente".
Por su parte, el acusado negó todos los cargos en su contra al declarar ante la justicia. Respecto de la imputada, los fiscales señalaron que se le dictó una prisión preventiva con "con circulación restringida" por el peligro de entorpecimiento de la investigación dado ya que mientras era entrevistada por los funcionarios judiciales, "increpaba e intentaba manipular a otra persona" testigo.
Por otro lado, familiares, amigos y vecinos de la fallecida marcharon esta mañana por el centro de Victoria con pancartas y banderas en reclamo de justicia. "La familia destruida, la madre y el padre están completamente destruidos, por eso no están presentes, porque no pueden ni caminar, los padres están muy mal", dijo el tío Luis a Todo Noticias.
Los hechos
Todo comenzó la madrugada del viernes pasado, cuando Gonzálvez, quien tenía un hijo de cuatro años, ingresó a una casa de la calle Italia al 700, en Victoria. Según fuentes policiales, a través del análisis de distintas imágenes de cámaras de seguridad se estableció que la joven salió varias veces del domicilio, una de ellas para comprar bebidas alcohólicas.
Unas tres horas después de haber ingresado a la vivienda, los pesquisas observaron que la joven salió corriendo de la vivienda y, detrás suyo, una amiga, quien la interceptó y la acompañó nuevamente al inmueble. Sin embargo, alrededor de las 6, Gonzálvez salió "exaltada" de la casa nuevamente y se dirigió hacia una escuela de la zona donde pidió "auxilio", por lo que fue trasladada por vecinos al hospital local Fermín Salaberry.
Una vez en el centro de salud, a Gonzálvez le colocaron suero para estabilizarla, pero, tras discutir con los enfermeros, se escapó del lugar, hasta ser hallada a unos 200 metros, donde la joven cayó descompensada. Nuevamente ingresó al hospital, donde sufrió un paro cardíaco del que fue estabilizada y solicitada su derivación a un centro asistencial de Paraná.
Antes de ser trasladada, la joven fue examinada por un médico de la policía que constató que la misma presentaba golpes y rasguños en su cuerpo. Finalmente, la joven murió de un paro cardíaco en la madrugada del sábado en el hospital San Martín de Paraná, indicaron las fuentes.