Los narvales son cactáceos del Ártico conocidos como los unicornios del océano debido al colmillo que le sobresale: el mismo puede llegar a medir hasta 2,5 metros de largo y gracias a sus millones de terminaciones nerviosas tiene varias funciones.
Benjamín, de Xplora Ciencia, precisó que con el colmillo "pueden detectar la salinidad del agua, lo que las ayuda encontrar zonas para salir a respirar porque a mayor sal en el agua es mayor probabilidad de que esté descongelada".
Además, el colmillo le ayuda a detectar "otras moléculas que las ayudaría saber dónde hay posibles presas cercanas" y también le permite "determinar la temperatura, la presión y el movimiento del agua", como así también la presión de aire.
En caso de que te cruces en algún momento de tu vida con narval, que es pariente de las belugas (las llamas ballenas blancas), tenés una chance entre 500 de que sea una especie con dos colmillos.