¿Pensabas que la pila de ropa en tu habitación era gigante? No tanto si la comparas con las más de 300 hectáreas con indumentaria proveniente de EEUU, Europa y Asia, que ingresan por la zona franca del puerto chileno de Iquique y terminan en el desierto de Atacama.
Estos excedentes de las empresas textiles son muy poco amigables con el medio ambiente, teniendo en cuenta que para fabricar un par de jeans se necesitan unos 7.500 litros de agua, y una vez desechado puede tardar 200 años en biodegradarse.
La fabricación de ropa genera un 8% de las emisiones de Gases Efecto Invernadero a nivel mundial, y si calculamos que la producción mundial de indumentaria se disparó entre 2000 y 2014, podemos hacernos una idea de lo que significa para el ambiente.
Si bien la responsabilidad mayor es de los países y las empresas textiles, en nuestra vida diaria podemos:
- Comprar menos y a conciencia.
- Reciclar.
- Usar ropa reciclada o vintage.
El impresionante basural de ropa ubicado en el desierto de Atacama ya se puede ver desde el espacio. Una captura desde un satélite dejó en evidencia esta la increíble mancha formada por toneladas de vestimenta.