Los santos populares, fallecidos, cuyos espíritus son venerados como santos no reconocidos por la religión establecida, son análogos a los santos católicos y ortodoxos pero que no fueron canonizados. Como a los santos aceptados, por ejemplo por el Vaticano, también se los considera popularmente intercesores ante Dios.
Gil un gaucho correntino que, según una versión, tuvo un romance con la hija del comandante, ganándose por esto el odio de varios. Otros dicen que en realidad era un cuatrero. Para escapar del peligro, se alistó en la Guerra de la Triple Alianza. Al volver, fue reclutado por el Partido Autonomista para pelear en la guerra civil contra el Partido Liberal, pero desertó.
Otros afirman, sin embargo, que ya había desertado a la hora de ir a la Guerra de la Triple Alianza. Al ser capturado, fue colgado de su pie en un árbol de espinillo. Antes de ser degollado, avisó a su verdugo: debía rezarle a él por la vida de su hijo, que estaba gravemente enfermo. El verdugo no le creyó e igual lo degolló, pero al llegar a su casa vio a su hijo agonizando. Desesperado, le rezó a Gil y su hijo sanó milagrosamente. Le dio al Gauchito Gil un entierro apropiado y dicho lugar se convirtió en el santuario.
Otro final cuenta que lo iba a ejecutar un comisario y el Gauchito Gil dijo que llegaría su carta de inocencia. Ante la duda del comisario, le habría dicho que con dicha carta llegaría la noticia de la enfermedad del hijo, matándolo igualmente. Finalmente llegaría la noticia, volvió a su casa, rezó por Gil ante la agonía del hijo y pidió perdón ante el cuerpo del Gaucho.
Actualmente, el santuario está construido en un emplazamiento cercano al lugar de su muerte y recibe cientos de miles de peregrinos cada año, especialmente el 8 de marzo. Su cuerpo descansa en el cementerio de Mercedes y el rojo es el color predominante de este santo popular.
Santos populares: La Difunta Correa
La Difunta Correa, santa popular del norte argentino, genera una gran devoción, extendiéndose, incluso, a Uruguay. En su santuario, ubicado en el pueblo de Vallecito, San Juan, dicen que hoy en día siguen ocurriendo milagros.
Su nombre era Deolinda Correa y vivía en el departamento sanjuanino de Angaco. Su marido, Clemente Burgos, fue reclutado hacia 1840 contra su voluntad para que se uniera a la soldadesca montonera, durante las guerras civiles de mediados del siglo XIX, dirigiéndose hacia La Rioja. Deolinda, angustiada por su marido y acosada por el comisario del pueblo, fue tras Burgos junto a su pequeño hijo, aún lactante, y muy pocas provisiones. Al terminársele el agua, se cobijó bajo la sombra de un algarrobo y estrechó a su hijo junto a su pecho. Allí murió ella de sed, hambre y cansancio.
Al día siguiente, unos arrieros pasaron junto a ellos y encontraron el cadáver de Deolinda, con su hijo aún vivo, bebiendo de la leche materna que aún fluía del cuerpo de su madre muerta. Ella fue enterrada en Vallecito y se llevaron a su hijo.
Su historia se difundió y las peregrinaciones a su tumba terminaron formando un santuario en aquel lugar, cuyo constructor logró un milagro de la Difunta Correa.
Hoy se le deja en el santuario botellas con agua, para que "nunca le falte agua a la Difunta".
Los devotos consideran que hace milagros e intercede por los vivos. La supervivencia de su hijo, afirman sus devotos, sería el primer milagro de los que a partir de entonces se le atribuirían.
En una de las capillas contendría los restos de Deolinda Correa. En esta capilla existe una gran escultura de la muerta con su hijo, recostada, de cara al cielo y con el niño en uno de sus pechos.
Los arrieros primero, y posteriormente los camioneros, son considerados los máximos difusores de la devoción hacia la Difunta Correa. Los altares presentan imágenes de la escultura de la muerta, en los cuales se dejan botellas de agua, con la creencia de que podrán calmar la sed de la muerta. Se la suele visitar más frecuentemente en Semana Santa, el Día de las Ánimas (2 de noviembre), la Fiesta Nacional del Camionero, durante las vacaciones de invierno y para la Cabalgata de la Fe que se realiza todos los años entre abril y mayo. Por año, 1.000.000 de personas visitan su santuario.
Santos populares: San La Muerte
Para algunos, tal vez sea el santo popular más polémico de la lista. Se lo puede conocer como Nuestro Señor de la Muerte, San Esqueleto, Ayucaba, Señor que Todo lo Puede, San Severo de la Muerte, El señor, La Parca o bajo su nombre más conocido: San la Muerte. Es un santo popular, o más bien una entidad, que desde el noreste argentino terminó federalizándose hacia el resto del país.
Su imagen, usada muchas veces como amuleto, suele ser tallada, excepto la guadaña, en una sola pieza de madera dura, plomo, yeso y huesos. A veces, incluso, huesos humanos. Algunos prefieren colocar la imagen bajo la piel y su tamaño sería más o menos de 3 centímetros. Las imágenes que se prefieren usar en otros lugares pueden llegar a los 15 centímetros.
Se suele representar a un esqueleto humano con una guadaña, cuya hoja es de lata, apoyada a la altura de la cintura. También se representa a San la Muerte en estatuillas sentadas o en cuclillas, sin guadaña, con las manos apoyadas en el mentón o la nuca cual Señor de la Paciencia.
El culto a San La Muerte no tiene días canónicos, pero sí son especiales Viernes Santo, Día de los Fieles Difuntos, el 13, 14 o 15 de agosto en todo el país, con grandes fiestas populares.
Este amuleto no se considera eficaz si no está bendecido. Sus devotos acuden a las misas católicas con estas representaciones y cuando el sacerdote imparte la bendición el portador toma a la imagen con sus manos así le "transmite" la bendición. Los seguidores de San La Muerte creen ser invulnerables a maleficios y desgracias y que el amuleto atrae el amor y la buena fortuna.
No hay nada más insondable que la fe, que puede escapar a los dogmas de las religiones. Si bien el origen de algunos de estos santos es difuso, no lo es el reguero de milagros qué más sobrenatural han dejado.
Y vos, contanos… ¿viviste alguna vez una situación con un santo popular? Dejanos tu comentario y compartí con nosotros tu experiencia paranormal.
*Héctor Rossi presenta C5N Paranormal.