Manuela Bugueño Ipinza, una corredora chilena, participó de la Media Maratón de Buenos Aires y, al cruzar la meta, sufrió una grave descompensación que derivó en una muerte súbita. Estuvo 22 minutos muerta, pero finalmente fue salvada por los paramédicos.
“En coordinación con el Centro de Monitoreo Urbano del gobierno porteño, se agilizó el traslado de una ambulancia hacia el Hospital Fernández, donde se completó su atención, mientras se mantuvo en contacto directo a su familia”, agrega la comunicación oficial, sobre cómo se efectuó la atención de la corredora una vez reanimada.
Con 10 años de experiencia en el running, Manuela contó a La Nación cómo fueron esos más de 20 minutos de terror. "Crucé la meta, me desvanecí, me entendieron al tiro. Eso fue lo que en verdad me salvó la vida, porque si no hubiera estado todo el equipo de emergencia, que estaban encargado de esto, yo no estaría contando esto. Esto es de verdad, porque fue todo muy rápido, un muy buen equipo, me hicieron muy buenas compresiones, muy buen trabajo", narró.
"Fueron 22 minutos de masaje cardíaco y de desfibrilación. O sea, como que en el fondo estuve 22 minutos muerta y después me trasladaron muy rápido al hospital. Lo último que me acuerdo es que me desvanecí y luego me desperté en la sala de emergencias del hospital. "Estoy bien, procesando todo. Viva y muy agradecida", agregó.
Manuela tiene 30 años y es doctora, por lo cual sabe exactamente lo que le pasó. Durante su momento de desvanecimiento, contó que los médicos debieron suministrarle adrenalina y otra medicación; lo que produjo que saliera del paro.