La investigación por la muerte de Ángel, el nene de cuatro años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas los primeros datos surgidos de la autopsia. Según fuentes vinculadas a la causa, el examen preliminar detectó la presencia de lesiones internas en la zona de la cabeza, un elemento que podría resultar determinante para esclarecer lo ocurrido.
El menor había sido trasladado por su madre al Hospital Regional tras descompensarse en su vivienda. Poco después de su ingreso, sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió, lo que dio inicio a una investigación judicial para establecer las causas del deceso.
De acuerdo con las pericias iniciales, los forenses tomaron múltiples muestras que serán sometidas a estudios más exhaustivos. Estos análisis complementarios, claves para confirmar o descartar hipótesis, podrían demorar varios días debido a su complejidad.
En paralelo, la causa se desarrolla en un contexto de fuertes cuestionamientos por parte de la familia paterna, que denunció posibles situaciones de violencia previas y apuntó contra la madre del niño. En ese marco, reclaman precisiones sobre qué originó el cuadro que derivó en la muerte.
Como parte de las medidas ordenadas por la Justicia, este miércoles se realizó un allanamiento en la vivienda donde residía el menor. Durante el procedimiento, se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que serán analizados para reconstruir las últimas horas de la víctima.
Hasta el momento no hay personas detenidas. Los investigadores continúan reuniendo pruebas y aguardando los resultados finales de la autopsia, que serán determinantes para definir el rumbo de la causa y establecer responsabilidades.