Si tenemos la suerte de convivir con un gato adulto, tenemos que tener en claro que sus necesidades son distintas a las de los cachorros o los jóvenes. Por empezar, definamos a qué edad se considera que un gato es mayor: teniendo en cuenta que su esperanza de vida es de 14 o 15 años, aunque hay casos en que se extiende a los 20, se suele considerar que es mayor luego de los 8 años de edad.
Entonces, cualquier cambio debe ser signo de atención. Los mas comunes son:
- Salud dental: suelen aparece problemas en sus encías, que deben ser rosadas o pálidas; si son rojas hay que consultar al veterinario.
- Es normar que pierdan masa corporal, por eso un buen hábito es pesarlos regularmente (podemos pesarlo en nuestro brazos y luego calcular la diferencia. Si notamos que pierde peso, lo mejor es consultar con el especialista.
- Los gatos luego de esa edad son propensos a los problemas de riñones, por lo que toman más agua y orinan más.
- Si el pelaje está menos brilloso o más sucio es síntoma de que tiene problemas para acicalarse, posiblemente porque le molesta hacer esos movimientos de contorsionista a los que estaba acostumbrado para higienizarse. Podemos ayudarlo con un cepillado.
- Si no están tan activos es buena idea estimularlos a moverse, aunque con moderación. Como las personas, pueden padecer artrosis y no tienen ganas de dar grandes saltos.
- Un consejo: cambiar la comida a senior, que tiene las proteínas adecuadas para su nutrición.
Lo importante: es tan satisfactorio convivir con un gato mayor tanto como con uno joven, solo tenemos que estar un poco más atentos a sus necesidades.