Tanto en Navidad como en Año Nuevo, las reuniones entre amigos y familiares se multiplican. Pero con una particularidad, uno de los principales protagonistas es la comida. Frente a este panorama, caer en excesos es muy fácil pero no imposible, existen diferentes consejos a tener en cuenta para que "el día después" no pase factura.
"Uno tiene que disfrutar las reuniones, comer con culpa tiene que eliminarse. Pero tenemos que practicar no caer en excesos", explicó la nutricionista Mariana Silvestro para C5N. Uno de los principales puntos a tener en cuenta son las porciones, que con el calor puede generar problemas gástricos y dolores de cabeza.
Cena navideña
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En un período tan corto de tiempo, como son las dos noches de festejos entre el 24 y 25, por ejemplo. El consumo de comida se multiplica, en un punto por la variedad y cantidad de opciones a la hora de cenar.
"Es importante en estas horas previas a las fiestas es no llegar con hambre. Tener una alimentación fraccionada, si vos comes despacio, saboreas y sostener el bocado más tiempo", aclaró Silvestro. La idea es no llegar con hambre a la noche, no sirve.
La nutricionista recomendó que antes de la cena se trate de hacer una merienda que involucre un licuado de fruta que de energía y saciedad.
En esta línea en cuanto al alcohol y el postre, recomendó que por cada copa de alcohol se consuma de a 1 a 2 copas de agua en paralelo, no gaseosa porque no hidrata. En cuanto a la mesa dulce explicó que "podemos consumir una porción de plato de postre, tenemos que registrar las comidas que uno va a realizar, no sacar de la fuente porque se pierde el dominio de lo que significa la porción".
"Uno tiene que elegir la comida, no que la comida te elija a vos", señaló Silvestro, porque el principal problema son las cantidades. Hasta 20 minutos es lo que se puede registrar del sabor de una comida.