Las redes sociales pueden ser un lugar muy oscuro en internet, pero existen historias que valen la pena ser contadas. El 21 de julio, Julieta Cortés publicó un carrete de fotos en Instagram con una misión: reconstruir la identidad de su mamá. Marcela Alejandra Lucindo se enteró pasados sus 20 años que fue apropiada al nacer y todos los documentos que tenían falsificados.
Busca reconstruir la identidad de su mamá por redes: la apropiación, la incertidumbre y la esperanza de dar con la madre biológica
Julieta Cortés utilizó su cuenta de Instagram como herramienta para difundir la historia de Marcela Alejandra Lucindo: pasados sus 20 años se enteró de que fue apropiada al nacer y todos los documentos que tenía eran falsificados. Apenas con unas pistas, ambas esperan encontrar la verdad.
Lo que ambas no esperaban era la repercusión que generó la publicación en redes, lo que les permitió obtener nueva información y tirar abajo otras hipótesis. En diálogo con C5N, Cortés contó cómo surgió la idea y qué es lo que ambas sienten emprender este proceso de búsqueda juntas.
"Ella es mi mamá, Marcela Alejandra Lucindo @lucindomarcela , y nos embarcamos en la búsqueda de su identidad, con todo lo movilizante que eso significa", fueron las primeras palabras que escribió en su cuenta de Instagram. Julieta y su hermano crecieron sabiendo la historia completa de su mamá, ya que ella "no quería cometer el mismo error que cometió su familia".
Marcela nació el 16 de octubre de 1964, y se enteró que las personas que la criaron no eran sus padres biológicos en sus 20, por una tía. "Se lo cuenta sin información fehaciente, sin poder darle nada concreto. Pero bueno es ahí empieza a tomar una búsqueda súper intensa", recordó Julieta.
"Creo que nadie se puede imaginar a ver crecido en una familia y enterarte que todo era mentira que nada era real. Darte cuenta que todo, o sea tu identidad no era tu identidad realmente y que de repente son las encargada de reconstruirla", explicó la joven.
Sin embargo, la búsqueda que se embarcó su mamá a los 20 no dio frutos, ya que, si bien intentó conseguir datos de sus padres biológicos, las herramientas hace 30 años atrás no eran las mismas que ahora, ni había difusión o banco de ADN.
En Argentina, se estiman que más de 3 millones de personas buscan su identidad tras haber sido apropiadas en democracia. Muchas veces la palabra "apropiación" se vincula únicamente al período de la Dictadura Cívico-Militar en el país. Sin embargo, es una realidad que continúa existiendo inherente a cualquier período de tiempo.
"No podemos medir las consecuencias emocionales y psicológicas que genera en una persona no tener acceso a su identidad", reflexionó Julieta en relación a lo que su mamá vive desde que se enteró la verdad, y que a medida que pasa el tiempo Marcela se juntó con otras personas apropiadas y organizaciones.
El camino a su propia identidad
Después de que su tía le contara la verdad sobre sus orígenes, Marcela interrogó a sus padres quiénes se negaron a brindarle información pero le confirmaron que no era su hija biológica.
"Este concepto de ser apropiado quiere decir que no hubo una adopción legal y al no haber una adopción legal, no existen papeles ni registros legales", añadió Julieta, en el caso de ella "no hay en ningún lugar ningún tipo de certificado de nacimiento real, ya que todo fue falsificado desde el minuto cero".
Por lo que ambas no tienen dónde acudir legalmente para encontrar datos de su padre y madre biológica, por lo que la única manera de reconstruir un pedacito de su historia es mediante la difusión para que "la historia llegue a las personas correctas".
La idea de difundir la historia surge de Marcela que "le gustaría que yo la cuente, la verdad es que siempre con mucho respeto", después de largas charlas y preguntas, Julieta le pidió permiso a su mamá para subir las fotografías en su Instagram personal. Pero no fue fácil emocionalmente ya que "fue un proceso bastante fuerte tomar la decisión de hacer la historia pública, porque muchas personas que la rodean no la sabían".
La publicación recibió varios "Me gusta" y comentarios. "La verdad que recibí cientos y cientos de mensajes tanto de apoyo como brindándome herramientas, como preguntándome cómo está mi mamá", expresó la joven. Aunque todavía espera que la historia continúe con su difusión para encontrar respuestas.
Pistas que cuentan un pedacito de la historia de Marcela
En otro posteo Julieta brindó una serie de datos ofrecidos por varias fuentes que compartimos a continuación:
- Su madre biológica era enfermera, estudió en la Cruz Roja (esto significa que no era menor de edad)
- Es verdad que mi mamá nació en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de Parque Patricios el 16 de octubre de 1964.
- Su madre biológica no la quería entregar.
- Ella es igual físicamente a su madre biológica.
Saber que su abuela era una enfermera que estudió en la Cruz Roja, le parece súper movilizante a Julieta y, a su mamá ya que "por lo menos se puede visualizar a una persona y su rol social", ya que se formó en la Cruz Roja como enfermera y confirma que a Marcela la tuvo en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, Parque Patricios.
Lo que tira abajo una teoría de que ella era menor de edad, pero si que "era bastante joven de todas formas le dice que era idéntica a ella, o sea, físicamente iguales". "Por lo menos sabemos que buscamos una enfermera que estudió en la Cruz Roja y que se parece a mi mamá, así que eso es totalmente nuevo y es un montón", comentó.
Algo muy importante, que remarca en el posteo es que "su madre biológica no la quería entregar", según supo por diferentes comentarios. Además, Julieta explicó que empezó a recibir distintos mensajes de vecinos "diciendo que todos sabían la historia de que esa no era hija biológica de su madre y su padre", o sea que todo el mundo sabía pero nadie se los decía. Otra vecina aportó una información que todavía no pudieron chequear: que la madre biológica tal vez trabajaba en la Clínica Temperley, barrio donde Marcela creció y donde vive junto a su familia.
El poder de las redes sociales
A pesar de las contrariedades que se puedan pensar del uso de las redes sociales, Julieta remarca el rol que toman en la vida de cada individuo: "Son la mejor herramienta para ayudar a otras personas o ayudar a la causa que una quiera" y, que le demostraron una vez más la "solidaridad de la gente".
"Siempre confío en el poder de las redes sociales y me lo demuestran constantemente. Pero principalmente por el amor y la solidaridad que hay en la gente", añadió por lo que para ella y su mamá, esta acción le "dan muchas esperanzas" en que van a poder llegar al lugar indicado.
En cuanto a Marcela, la protagonista de la historia, su hija nos contó que se encuentra muy movilizada al respecto, ya que es un tema demasiado sensible para ella. "Tiene más esperanza", continuó pero también es muy abrumador: "El otro día me dice, 'Googlee mi nombre, aparecían las notas y aparece que soy una persona apropiada'".
Ante cualquier dato, pregunta o consulta sobre la identidad de Marcela Alejandra Lucindo, pueden contactarse con su hija, Julieta Cortés por redes sociales en @julicccortes.
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