Todos los días usamos muchos electrodomésticos dentro de nuestra casa. Aunque en el caso de los aparatos más grandes, como el lavarropas o la heladera, somos conscientes de la energía que consumen y de cómo debemos cuidarlos para prevenir accidentes, en otros no sabemos que pueden generar incendios.
El riesgo de sobrecalentarse o hacer un cortocircuito está presente en la mayoría de nuestros aparatos, especialmente si son viejos, tienen fallas o no los usamos como corresponde. El principal problema suele ser que a muchos de ellos los dejamos enchufados aunque no los estemos utilizando.
Esto se repite con electrodomésticos como el microondas, la pava eléctrica o la estufa portátil, pero también con aparatos que usamos de manera más ocasional, como el secador de pelo. En este último caso, hay varias recomendaciones de seguridad para evitar un incendio en el baño.
Secador de Pelo
Elegir el secador de pelo adecuado requiere considerar varios aspectos cruciales que se adapten a tus necesidades y tipo de cabello.
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Por qué el secador de pelo puede ser peligroso
El secador de pelo puede alcanzar altas temperaturas y, además, lo hace en un entorno riesgoso: lo más común es que lo usemos en el baño justo después de ducharnos, cuando el ambiente todavía está húmedo. Además, muchos modelos siguen consumiendo energía aunque estén apagados o en modo de espera.
Si el secador entra en contacto con agua o mucho vapor mientras está enchufado, aumenta el riesgo de que el aislamiento eléctrico falle y provoque alguna descarga. Y si se sobrecalienta cerca de materiales inflamables como ropa o toallas es cuando se genera un riesgo de incendio.
Cuando el aparato está en buen estado, este peligro es bajo, pero existen algunas recomendaciones para reducirlo aún más. Es importante no dejar el secador enchufado después de usarlo, revisar que el cable y el enchufe estén en buen estado y limpiar regularmente el filtro para evitar que se sobrecaliente.