La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) puso en marcha en el Aeroparque Jorge Newbery y en el Aeropuerto Internacional Ezeiza el protocolo antibombas ante la presencia de posibles explosivos tras dos llamadas con amenazas al callcenter de Aeropuertos Argentina 2000.
Se trató de los aviones 1245 de Aerolíneas Argentinas y la 8138 de LATAM que provenían desde el aeropuerto de Garulhos en San Pablo, Brasil. El primero de los dos vuelos fue desviado a Ezeiza, mientras que el segundo aterrizó en Aeroparque.
En dos llamados anónimos, una persona dijo que había elementos explosivos en dichas aeronaves por lo que el personal de seguridad procedió a la evacuación de los tripulantes y pasajeros, como suele suceder en estos casos.
Aerolíneas Argentinas informó a través de un comunicado "que los 175 pasajeros fueron desembarcados siguiendo los protocolos de seguridad a cargo del grupo GEDEX de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, sin que se registraran novedades ni inconvenientes".
"El vuelo, que debía aterrizar en Aeroparque, fue desviado al aeropuerto de Ezeiza por indicación de las autoridades aeroportuarias debido a que se trató de una amenaza que involucró, también, a un avión de otra compañía que aterrizó en primer lugar en el aeropuerto metropolitano", agregó la empresa.