A un mes de ocurrido el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, su papá Gabriel publicó una sentida carta en la que atacó a los medios de comunicación por la espectacularización del caso.
Gabriel Vega advirtió que no permitirá "que el dolor se convierta en espectáculo”, haciendo referencia al tratamiento de la causa en los medios. "Me arrancaron a mi única hija”, lamentó.
A un mes de ocurrido el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, su papá Gabriel publicó una sentida carta en la que atacó a los medios de comunicación por la espectacularización del caso.
“Me arrancaron a mi única hija. Hoy siento que también intentan dejarme sin justicia y sin los profesionales que decidieron acompañarme en el momento más difícil de mi vida”, escribió con dolor Vega.
En la carta, el padre de Agostina sostuvo que desde el primer momento colaboró con la investigación y resaltó el hecho de que siempre se puso a disposición de la Justicia: “Jamás intenté evitar mi responsabilidad. Incluso en esta causa, en la que no tengo vinculación con las personas imputadas, me puse a disposición desde el primer momento porque entendí que mi hija merecía una investigación seria, objetiva, completa y respetuosa de la verdad”, afirmó.
En otro de los tramos del texto, Vega remarcó que al momento del femicidio su hija estaba bajo el cuidado de su madre y apuntó contra Barrelier, dando a entender que él pertenece al entorno materno. En ese sentido, aseguró que es una circunstancia que surge de la causa judicial y que, según sostuvo, ya fue esclarecida por la Justicia.
“Quiero decir algo con absoluta claridad: esto no es un juego. No se trata de una competencia por quién habla más fuerte ni de quién ocupa más espacio en los medios. Se trata del femicidio de mi hija”, lamentó por la espectacularidad del caso.
“Muchos me preguntan por qué no respondo todos los días en los medios. La respuesta es sencilla: no es porque tenga algo que ocultar ni porque no esté luchando por mi hija”, comentó.
También sumó de manera contundente: “Es porque tengo el alma destrozada. No voy a permitir que el dolor se transforme en un espectáculo ni que la memoria de mi hija quede atrapada en disputas que nada aportan al esclarecimiento de los hechos”.
“Antes que cualquier discusión, antes que cualquier versión y antes que cualquier interés, está ella. Está mi hija. Y por ella voy a seguir adelante hasta el último día”, cerró.
El fiscal de instrucción Raúl Garzón dictó este miércoles la prisión preventiva para Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada y descuartizada en la provincia de Córdoba.
Barrelier es el principal imputado en la causa judicial. La Fiscalía lo acusa por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y por ser cometido en un contexto de violencia de género, una calificación que prevé la pena de prisión perpetua.
Por su parte, Fassetta y Andreani continúan detenidos bajo la imputación de encubrimiento doblemente calificado. Según la hipótesis de los investigadores, el hombre mantuvo contactos con el sospechoso para desviar la investigación, mientras que la mujer aportó su vehículo particular para el traslado del cuerpo.
La cuarta detenida en la causa, Mariana Palmero, expareja de Barrelier, no fue alcanzada por la prisión preventiva en esta resolución. La mujer afronta una imputación por el delito de encubrimiento debido a peritajes acústicos y telefónicos que complican su situación en la vivienda del hecho.
Los peritos tecnológicos constataron que Palmero envió un mensaje de WhatsApp a Barrelier la noche del crimen con el texto: "¿Qué es ese grito?". La mujer, quien todavía no prestó declaración indagatoria ante el fiscal, comparecerá en los tribunales durante los próximos días.
Asimismo, el fiscal Garzón admitió formalmente como querellante a Melisa Heredia, madre de la víctima. Esta incorporación, bajo el patrocinio del abogado Carlos Nayi, faculta a la familia para tener acceso directo al expediente y solicitar nuevas medidas de prueba.
La querella calificó el cuadro probatorio acumulado en la causa como abrumador. La instrucción sumó registros de comunicaciones telefónicas, filmaciones de cámaras de seguridad y pericias técnicas que permitieron reconstruir los sucesos ocurridos a partir del pasado 23 de mayo.