Sorprendió a todos: se supo a qué se dedicaba Abel Pintos antes de ser cantante

Una inesperada confesión reveló el oficio que marcó su infancia y el giro que cambió definitivamente su destino.

Antes de convertirse en una de las voces más importantes de la música argentina, Abel Pintos llevó adelante una actividad completamente alejada de los escenarios. Una inesperada confesión realizada en televisión volvió a poner el foco sobre una etapa desconocida de su vida y sorprendió tanto a sus compañeros como al público.

El artista recordó con total naturalidad un trabajo que marcó su infancia y adolescencia, dejando al descubierto una historia que pocos conocían. Sus propias palabras despertaron curiosidad y volvieron a demostrar que detrás de cada figura consagrada existe un camino lleno de experiencias que moldearon su destino.

A qué se dedicaba Abel Pintos antes de ser famoso

La revelación ocurrió durante una emisión del programa Es mi sueño, donde Abel Pintos compartió una anécdota personal que generó sorpresa en el estudio. Todo comenzó cuando una conversación sobre una clásica musculosa derivó en un recuerdo de su niñez. Fue entonces cuando el cantante confesó: "Yo tuve una mini trayectoria de carnicero".

Ante la incredulidad de Jimena Barón, quien le preguntó si hablaba en serio, el artista respondió sin dudar. "A los 11 años yo quería ser carnicero", explicando que admiraba profundamente al comerciante de su barrio y soñaba con seguir sus pasos.

Abel Pintos contó cuál fue su primer trabajo y sorprendió a Jimena Barón con su confesión

Abel Pintos contó cuál fue su primer trabajo y sorprendió a Jimena Barón con su confesión

Lejos de tratarse de una simple ocurrencia infantil, Pintos explicó que ese sueño llegó a materializarse parcialmente gracias a la confianza que le brindó el carnicero del barrio, quien le permitió realizar una pasantía durante el verano. El músico recordó con afecto aquella experiencia y reveló que trabajó junto a él antes de que la música terminara ocupando el centro de su vida. Sus declaraciones reflejaron el cariño que todavía conserva por esa etapa y por las personas que lo acompañaron en sus primeros años.

El momento decisivo llegó en 1998, cuando surgió la posibilidad de presentarse en el tradicional Festival Nacional de Folklore de Cosquín, una oportunidad que modificaría para siempre su futuro artístico. Al recordar ese episodio, Abel relató textualmente: "El año que fui a cantar a Cosquín, en el 98, me fui diciéndole al carnicero con el que yo trabajaba, que me dejó hacer una pasantía de verano: 'Me voy a Cosquín, canto y vuelvo'".

Sin embargo, el desenlace fue completamente distinto al imaginado. Entre risas, completó la historia con otra frase que resumió el giro que dio su vida: "No volví nunca más". Aquella participación terminó convirtiéndose en el punto de partida de una carrera artística que no dejó de crecer desde entonces.

La confesión se sumó a otras historias personales que Abel Pintos viene compartiendo en el programa televisivo, donde también recordó que durante su infancia elaboraba huevos de Pascua para vender en su barrio, otra muestra de su espíritu emprendedor desde muy pequeño. "Yo hacía huevos de Pascua cuando era chico para vender en el barrio", contó en otra emisión, con lo que reafirmó que siempre disfrutó del trabajo y del esfuerzo antes de alcanzar la fama.

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