La influencer Camila Mayan volvió a quedar en el centro de la escena luego de responder públicamente a las versiones sobre el dinero y los bienes que su ex pareja Alexis Mac Allister le habría entregado después de la separación. El dato que reavivó la polémica fue difundido por la periodista Yanina Latorre, quien habló de US$65.000, un automóvil y el alquiler de un departamento.
Consultada en un programa de espectáculos, Mayan fue contundente y cuestionó la versión: “Hay cosas que no se tienen idea, veo que dicen que me dio un auto o un departamento. ¿Dónde están?”. La frase marcó distancia con una información que, hasta ahora, fue atribuida públicamente a dichos de Latorre y no aparece como un dato confirmado por Mac Allister.
La influencer también describió, en dialogo Puro Show, las consecuencias personales de abandonar la vida que había construido en Inglaterra junto al futbolista. “Se cree algo que no es real”, sostuvo, y agregó que “a nadie le gustaría que lo saquen de su casa que hizo y que armó de un momento al otro”. Mayan afirmó además que debió devolver su auto y que varias pertenencias que dejó preparadas para enviarle “nunca me las mandaron”.
Yanina Latorre develó las peticiones de Cami Mayan a Alexis Mac Allister, tras la separación.
Redes sociales
Sobre el supuesto acuerdo económico, la propia Mayan puso un límite a las versiones sobre una cifra concreta. “No hay un número determinado”, explicó al referirse a su reclamo. En paralelo, Latorre sostuvo que la influencer reclamaría 6 millones de euros, pero aclaró que, según su versión, el patrimonio de Mac Allister creció considerablemente después de la ruptura.
El conflicto judicial tampoco está cerrado. En junio de 2025, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala H, hizo lugar al planteo de incompetencia de la Justicia argentina, en una causa vinculada a la compensación económica de Mayan; en junio de 2026, ella había señalado que se estaba revisando una apelación.
Los terribles mensajes que recibió Cami Mayán tras la filtración del dinero que habría recibido
La nueva exposición pública llegó mientras Camila Mayan disfrutaba de unas vacaciones en Mallorca, donde compartió fotografías junto a sus amigas. Tras difundirse la versión sobre los US$65.000, el automóvil y el departamento, algunos usuarios trasladaron el debate económico directamente a sus redes sociales y cuestionaron duramente a la influencer.
Entre los comentarios que circularon aparecieron ataques como “¿Probaste con agarrar una pala a ver si generás guita en vez de querer recibirla de arriba?”, “Laburá si querés plata” y “Laburá, crota”. Las publicaciones con imágenes de su viaje quedaron así atravesadas por una discusión que volvió a instalar públicamente su separación de Alexis Mac Allister.
Mayan también contó que recibe acusaciones de ese tenor desde hace tiempo: “Me dicen ‘sos un gato’, ‘una interesada’, ‘solo querés dinero’”, relató. Frente a esas críticas, respondió: “Yo no le hice nada malo a nadie, creo”, una frase que refleja su intención de despegarse de la narrativa que la presenta únicamente en función del conflicto con su expareja.
Camila Mayan y Alexis Mac Allister estuvieron en pareja durante casi cinco años.
La polémica tiene además un trasfondo judicial que conviene diferenciar de las versiones televisivas: la cifra de 6 millones de euros y los supuestos US$65.000 no son equivalentes jurídicamente ni fueron confirmados como una sentencia económica definitiva. La información disponible indica que el litigio tuvo un fuerte revés en Argentina por una cuestión de competencia, mientras Mayan sostuvo posteriormente que el proceso continuaba por la vía de apelación.
Mientras tanto, la influencer consolidó una nueva etapa profesional como creadora de contenido y figura del streaming, además de integrar Patria y Familia, ciclo de Luzu. El caso volvió a viralizarse casi cuatro años después de la ruptura, pero sus declaraciones recientes muestran que Mayan intenta separar su presente profesional y personal de una disputa que, según sus propias palabras, “sigue su curso bastante lento” y todavía permanece pendiente.