La emotiva historia de adopción de Luisa Albinoni, soltera y a los 52 años: "Hay muchos prejuicios"

La actriz que se destacó en los años 80 en la pantalla grande y chica argentina contó cómo fue la decisión que tomó para formar una familia junto a Verónica.

La reconocida actriz durante la década del 80, Luisa Albinoni, tuvo que enfrentar un difícil momento familiar, como lo es la pérdida de un hijo. Sin embargo, ella apostó a una nueva historia de amor que le llevó años: pudo adoptar a quien hoy es su hija, Verónica.

La vedette, contó en diálogo con Buena Tarde por C5N, que la llegada de la joven que hoy ya tiene 18 años le llevó mucho tiempo. “Adoptar me llevó 9 años”, aseguró y contó que ese proceso lo decidió afrontar luego de la pérdida de un hijo y dos embarazos.

A los 52 años perdí un hijo de 19 años, que ahora tendía que tener 52, y, en el medio, perdí dos embarazos. Como ya era grande, era riesgoso para mi salud y le propuse a mi pareja adoptar, pero a él no le gustó nada y se terminó la relación”, detalló.

Esa ruptura también fue dura, pero nada iba a impedir arrebatarle el sueño de ser mamá. “No adopté a mi hija de bebé, tampoco era algo que quería, porque yo ya era grande”, aseguró y agregó: “Nueve años me llevó adoptarla porque yo estaba sola, pero después de 5 o 6 años me dijeron que me tenía que haber casado”.

Al mismo tiempo, reconoció que “hay muchos prejuicios cuando se está solo”, en su caso puntual, ella debió cambiar completamente su aspecto: “Me saqué los brillos”, haciendo referencia al ambiente del mundo artístico. “Entiendo que tiene que estudiar el lugar donde van los chicos, pero me pasaron cosas feas durante los 9 años donde esperé para poder adoptarla”, reconoció.

Cómo fue la adopción de Luisa Albinoni con su hija Verónica

Tras tantos años de espera, finalmente su deseo se hizo realidad. La comediante recordó que cuando le dijeron a su hija quién iba a ser su mamá le compraron películas para mostrarle de quién se trataba. “Lo primero que me dijo fue ‘déjate el pelo largo, pintate las uñas y los labios de rojo’”, precisó entre risas.

Verónica, llegó al hogar del cual Albinoni era madrina cuando era bebé con sus hermanitos, pero en ese momento, era común separar a los niños y no adoptarlos todos juntos. “Ella tenía 5 años, pero si bien los otros hermanos fueron separados, uno solo iba a quedar solo en el hogar, y hablé con el juez para también poder adoptarlo”, sostuvo pero no fue como lo esperaba.

“Intenté y, si bien me dieron la guarda, él no se adoptó. Me sentí que había fracasado como mamá, fue terrible para mí. Pero con los años me escribió y, ya tiene su familia, y mi hija tiene sobrinos. A pesar de tener una adopción plena, ellos siempre tuvieron contactos. Los hermanos de mi hija saben que tiene las puertas de mi casa abiertas. Los hijos no nos pertenecen”, subrayó.

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