Gran Hermano organizó un retiro espiritual: meditación, lágrimas y miradas de reojo

La casa de Telefe fue el centro de un experimento para alejar las malas vibras y mejorar la convivencia entre los jugadores.

La casa de Gran Hermano vivió momentos especiales: los jugadores participaron de distintas actividades de relajación y conexión para bajar las tensiones como parte de un retiro espiritual. El reality de Telefe vivió una experiencia "de urgencia" para armonizar la convivencia entre los hermanitos y terminar con varias semanas de peleas a horas de una nueva gala de eliminación.

La producción del reality obligó a los jugadores a prender sahumerios y alojarse en una habitación -el SUM- con una ambientación con cuencos tibetanos para lograr una verdadera introspección.

Con la voz del Big que los guiaba, los integrantes de la Generación Dorada se sentaron en el piso y tuvieron que dejar las estrategias por varias horas, alejarse de las "malas vibras" y desconectarse del juego.

A pesar de que la idea era terminar con las rivalidades por un rato, se notaron las miradas de reojo entre dos bandos claramente definidos. "Es imposible limpiar la energía acá adentro si hay gente que te vota y después te viene a abrazar con olor a sándalo", dijo uno de los participantes al terminar la prueba.

TEMAS RELACIONADOS