El conductor Ángel de Brito abandonó LAM en América TV por una urgencia y su compañera Yanina Latorre tuvo que ocupar su lugar sin dar muchas especificaciones de lo que había pasado. A los pocos minutos regresó y dio el motivo a los televidentes.
El conductor recibió un llamado en medio de una nota y debió ser reemplazado por su compañera. Más tarde volvió y explicó el motivo de su ausencia.
El conductor Ángel de Brito abandonó LAM en América TV por una urgencia y su compañera Yanina Latorre tuvo que ocupar su lugar sin dar muchas especificaciones de lo que había pasado. A los pocos minutos regresó y dio el motivo a los televidentes.
“No pasó nada, no se preocupen. Ángel recibió un llamado, que no es un problema personal, es por un caso que estaba siguiendo, una fuente de laburo. Era un llamado que ameritaba ser atendido", explicó la angelita y tomó el mando.
Allí Pepe Ochoa aprovechó para reemplazar el lugar de Yanina y comenzó a dar información sobre otro caso. Pero en medio de esa sección del programa, reingresó De Brito de una manera poco tradicional porque se vio como volvía a tomar su lugar.
Luego de reírse y de agradecerle a Latorre por haberlo reemplazado, contó a los televidentes el motivo por el que se había ido. Finalmente, el programa terminó de la manera habitual y no hubo más sobresaltos.
Se anunciaron los nominados a los premios Martín Fierro y la polémica no iba a tardar en llegar. Yanina Latorre fue la primera en presentar su queja porque APTRA decidió no incuir a LAM entre sus nominados ni a Ángel de Brito como conductor.
La noticia de que el ciclo no forme parte de las ternas sorprendió porque es el programa más visto de América TV. Sin embargo, para la consideración para quedar nominado, esto no fue suficiente.
"LAM me parece un programa espectacular que está hace 10 años... Que no es solamente de espectáculos, es de todo, porque ahora hacemos también política... que ternen a Karina Mazzocco y no a Ángel de Brito, de verdad lo digo, es un horror”, disparó sin filtros Yanina.
Desde su programa en El Observador no dudó en destrozar a los organizadores: El éxito, lo que medimos, lo que duramos, marcamos agenda todos los días. Las primicias, las angelitas que son unos personajes, me parece una falta de respeto (no estar ternados). Me parece que la gente que vota pasó un poco de moda, un poco resentida...".