El diputado Nicolás Massot, del bloque Encuentro Federal, presentó un proyecto de ley que propone la adopción de un menor por parte de su familia de tránsito cuando la convivencia supere los 365 días continuos. La propuesta normativa exige a los magistrados una consideración especial del lazo emocional antes de dictar un fallo sobre el futuro del niño.
El texto, además, reconoce que las estadías prolongadas transforman a los hogares de acogimiento en la referencia afectiva principal de los chicos.
La iniciativa no concede el derecho de manera automática ni obliga a los cuidadores a adoptar. Los aspirantes deberán manifestar su voluntad de forma explícita, aprobar una evaluación integral de idoneidad e incorporarse de manera formal al registro oficial de adoptantes.
Massot fundamentó la necesidad de adaptar la legislación al interés superior del menor y declaró: "El paso del tiempo no puede otorgar automáticamente a un adulto el derecho a adoptar, pero tampoco puede ser indiferente en la vida de un niño. Si un tránsito pensado para algunos meses se prolonga durante años, el vínculo construido deberá formar parte de la decisión".
El proyecto incorpora garantías legales y amplía las licencias laborales para los adoptantes
El marco normativo mantiene las prevenciones del sistema actual para evitar irregularidades procesales. La norma excluye expresamente los casos originados en entregas directas o maniobras ilícitas que busquen eludir el registro formal, al tiempo que contempla la figura del "referente afectivo" para personas con relaciones significativas sin parentesco directo.
El legislador enfatizó la urgencia de agilizar las respuestas estatales ante cada situación particular y sostuvo: "El objetivo de todas las medidas que plantea el proyecto es uno sólo: ubicar efectivamente al niño, niña o adolescente en el centro de las decisiones. Para eso se requieren instituciones que funcionen en tiempo razonable, decisiones fundadas, familias preparadas, recursos disponibles y políticas públicas capaces de acompañar las transiciones que atraviesan los niños".
Finalmente, la iniciativa introduce modificaciones complementarias como licencias laborales de hasta 90 días, asignaciones mensuales durante la integración y acompañamiento profesional obligatorio. Asimismo, el texto contempla la posibilidad de mantener el contacto entre el menor y la familia de acogimiento si la continuidad de dicha relación resulta beneficiosa.