Peronismo en modo "wait and see": liderazgos, imagen negativa de Milei y los contactos entre Cristina y Massa

Hay coincidencia de dar las discusiones hacia adentro y no ventilar las peleas. Los sondeos de opinión negativos para el Gobierno. Y los diálogos constructivos de varios dirigentes para encaminar el rol opositor.

Desde el triunfo de Javier Milei en noviembre del 2023, el peronismo en todas sus vertientes viene realizando esfuerzos para no exponer los trapitos al sol y para mostrar cierta coherencia partidaria en los bloques legislativos en el Congreso Nacional. Diferente a lo que ocurrió cuando Mauricio Macri resultó electo en 2015 en donde la diáspora se expandió como un reguero de pólvora, ahora los dirigentes ponen energía para mantener hilos de plata entre los principales referentes del peronismo.

“Lo que está pasando con la economía, lo dijimos en plena campaña”, dice un avezado dirigente peronista sobre el silencio de radio de Sergio Massa. “Para que quieren que hable; miren todos los videos de la campaña y el debate presidencial y van a tener la predicción del desastre que ocurre hoy”, redobla la apuesta.

Ese argumento es el que usa el peronismo para lanzar el famoso “te lo dije y no me hiciste caso”, pero también hay comprensión de que el partido fundado por Juan Domingo Perón no puede seguir buscando empatía con los argentinos solamente con la doctrina. “El peronismo tiene que entender cuál es su sujeto de representación, en su momento el sujeto de representación fueron los hijos de la revolución industrial, hoy tienen que ser los hijos de la revolución tecnológica”, explican en las huestes de la calle Matheu 130 casi planteando un posperonismo.

Con la advertencia de lo que iba a ocurrir hecha en campaña, ahora muchos dirigentes creen que lo mejor es estar en un modo “wait and see (espera y verás), mientras el plan económico libertario continúa erosionando la calidad de vida de los argentinos.

Sergio Massa

En el entorno de Massa señalan que el gobierno de Milei se sostiene en tres pilares: la expectativa económica, la pelea contra el sistema político y la declamada transparencia. Y es justamente en esos tres pilares en donde para buena parte de los peronistas comienza a agrietarse la administración libertaria.

En cuanto a la expectativa económica, en el peronismo advierten que el control de la inflación, que según el último dato del Indec en mayo marcó un 4,2%, es bastante endeble. Es por eso que pronostican que en junio y julio el índice de precios al consumidor volverá a aumentar producto de la decisión del gobierno de posponer la suba de tarifas lo que genera represión de precios, el aumento de combustibles y el incremento en alimentos.

En lo que hace a la pelea contra la casta política en el peronismo se preguntan: “¿Guillermo Francos no es casta?” y dejan que el interlocutor conteste solo. “Milei primero mandó una Ley Ómnibus para llevarse puesto todo, ahora tuvo que poner a Francos a negociar en un toma y daca con los senadores para que saliera la Ley Bases”, se ríe un dirigente importante del PJ. Justamente sobre la media sanción en el Senado con el voto de desempate de Victoria Villarruel para el ajustadísimo 37 a 36, en el peronismo consideran que “a Milei se le terminaron las excusas. Primero dijo que no necesitaba al Congreso y después nos echó la culpa por no entregarle ‘las herramientas para gobernar’. Ahora va a tener que gobernar y rezar por la lluvia de inversiones”, afirma uno de los senadores que marcó un voto afirmativo.

“Milei tiene determinación para hacer lo que está haciendo, pero el discurso de la antipolítica lo pone en un espiedo que se lo va cocinando de a poco”, brama un peronista de ley.

Por último, en cuanto al pilar de la transparencia un panperonista dice con sorna: “Nos mancharon a todos con el cuento de la corrupción, y resulta que a la ministra más ratificada de la historia como lo es Sandra Pettovello le salta un escándalo de contratos con el OEI para hacer caja. Encima demostró la incapacidad absoluta para gestionar el Ministerio de Capital Humano y la Justicia tuvo que intervenir para que se repartan los alimentos”.

Sandra Pettovello

En ese sentido, en el peronismo se frotan las manos y se ríen en privado. “El escándalo de los contratos no es solamente en Capital Humano, hay otros organismos con sobresueldos. Esta es una bala que le entró al gobierno, como también fue lo del presupuesto universitario”, afirma un dirigente con varias batallas en el lomo.

Otro de los aspectos económicos que siguen de cerca en Unión por la Patria es el dato de la pobreza. “En junio la pobreza va a estar en el 61%, ahí quiero ver qué dice Milei. ¿Nos va a seguir echando la culpa a nosotros”, enfatiza un peronista con rodaje en el conurbano y agrega como una profecía: “La sociedad va perdiendo la paciencia económica”.

Las encuestas sobre Mieli que mira el peronismo

En el Frente Renovador realizan sondeos de opinión sobre 1.600 casos diarias. En el año ya llevan consultados a unos 2,2 millones de argentinos y argentinas. “A nosotros los números sobre la imagen de Milei nos dan negativos. Tiene una imagen positiva del 42% y una negativa del 46%. La situación económica le está pegando en el bolsillo a la gente”, cuenta uno de los encargados de llevar adelante las encuestas.

Así las cosas, hay quienes consideran que el deterioro económico va a dejar al Gobierno con 40 puntos de aprobación. Pero esto ya se ve reflejado en un dato que le saca una sonrisa a más de uno. Según las encuestas el gobierno no sumó votos desde la elección del año pasado, en cambio el peronismo no perdió ni un solo voto.

Esos mismos sondeos reflejan que el peronismo –sumado kichnerismo, Frente Renovador y PJ– tiene una adhesión del 38%, la Libertad Avanza un 34%, el PRO un 8% y el radicalismo un 4%.

Ante ese escenario es que hay una decisión clara de dar la discusión hacia adentro con “la comprensión de que en esta época no se discuten los liderazgos dentro de peronismo”, pero están seguros de que claramente la única oposición a Milei la encarna Unión por la Patria.

Aunque Milei insistió sobre los dardos lanzados desde el llamado club de helicóptero encabezado por el kichnerismo, un dirigente afirma que “nosotros estamos ayudando a que termine su mandato, no hay razón para que no termine. Hoy el peronismo no está organizando el desorden”.

La gran pregunta sigue siendo como sobre la base del apoyo consolidado comenzar a canalizar el descontento que va dejando el plan libertario. “Los dirigentes a la cabeza es mentira, los dirigentes encabezan la demanda de la gente”, afirman desde el entorno de Massa. Una idea con la que no están de acuerdo en todo el PJ. “La situación en las provincias es dramática con aumentos que son descabellados. Nosotros tenemos la obligación de organizar la protesta”, contradice un peronista del norte argentino.

“Hay ocho o diez dirigentes que pueden construir hacia adelante pero con las tres fuerzas de Unión por la Patria siempre unidas. Si tenemos una oportunidad es manteniéndonos juntos”, explica uno de los dirigentes que se sienta a la mesa chica.

Con las bases un poco alteradas por la poca exposición de los dirigentes con más peso en el peronismo, son varios los que se entusiasman con el contacto casi semanal que tienen Cristina Kirchner y Massa en el que analizan la marcha del gobierno de Milei, y en el que tienen consenso sobre le personalidad que tiene el actual presidente y lo comparan con el poco coraje de Alberto Fernández.

Cristina Kirchner

Aunque consideran que es prematuro para hablar de las elecciones de medio término en 2025, ambos coinciden en que no va a haber un aluvión de votos para la Libertad Avanza, y que una de las determinaciones más compleja la tendrá que tomar Mauricio Macri porque deberá decidir si mantiene con vida al PRO o lo hace desaparecer sumando a sus candidatos en las listas libertarias.

Ante este panorama en el peronismo esperan con calma y saben que el que ríe último ríe mejor. Aunque lamentan el desaguisado libertario y los efectos nocivos sobre los argentinos, también esperan que esta aventura libertaria vuelva a dejar expuestos los dos modelos en pugna: el de la timba financiera encarnada ahora por Milei y el otro de la producción y el trabajo que propone Unión por la Patria.

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