El discurso por cadena nacional del presidente Javier Milei, en defensa del reclamo soberano sobre las Islas Malvinas, puso de nuevo el foco de atención en sus históricas y polémicas declaraciones previas. Las contradicciones del mandatario se remontan, principalmente, al debate presidencial de 2023 previo al balotaje frente a Sergio Massa, donde se reavivó la discusión sobre su confesa admiración hacia Margaret Thatcher, a quien en diversas oportunidades consideró una "ídola" y catalogó como una "gran líder de la humanidad", y su respaldo a la autodeterminación de los isleños.
Durante aquel debate, Milei justificó su posición equiparando a la "Dama de Hierro" con figuras históricas como Ronald Reagan, Winston Churchill y Charles de Gaulle por su rol en la caída del Muro de Berlín. Ante la confrontación de Massa, quien le recordó que Thatcher es una enemiga indiscutible de la Argentina por haber ordenado el hundimiento del crucero ARA General Belgrano fuera de la zona de exclusión militar -acción en la que murieron 323 marinos argentinos-, el libertario minimizó el cuestionamiento ensayando polémicas analogías futbolísticas con Johan Cruyff y Kylian Mbappé, concluyendo con la frase: "Nos tocó una guerra y esa guerra la perdimos".
La insistencia en su admiración por la ex primera ministra conservadora del Reino Unido continuó incluso tras asumir la Presidencia de la Nación. En una entrevista concedida a la señal británica BBC en 2024, Milei defendió su postura al afirmar que "ella era brillante" y desafió las críticas de la sociedad argentina argumentando que juzgar a un líder por su nacionalidad es "intelectualmente muy precario". En esa misma entrevista, la corresponsal extranjera se sorprendió al observar que el Presidente mantenía recuerdos de la mandataria británica expuestos sobre una mesa en su propio despacho oficial de la Casa Rosada.
El posicionamiento de Milei respecto al conflicto del Atlántico Sur también involucró la controvertida autodeterminación de los isleños. Durante la campaña electoral, se le cuestionó haber expresado que las islas debían contar con "el derecho de autodeterminación por parte de los kelpers", lo que implicaría un giro radical en la postura histórica del Estado argentino. Al ser acorralado en el debate para que definiera si los habitantes de las islas poseían o no ese derecho, Milei evitó dar una respuesta contundente y se limitó a señalar que el país debe realizar "todos los esfuerzos para recuperar las islas por la vía diplomática".
Finalmente, la actitud del gobierno frente al Reino Unido quedó demostrada en 2024, cuando Milei declaró públicamente que no consideraba "una provocación" la visita oficial del canciller británico David Cameron a las Malvinas, afirmando que al estar el archipiélago bajo administración británica, Cameron "tiene todo el derecho de hacerlo". Aunque desde el entorno oficial el vocero Adrián Ravier haya intentado ensayar una defensa argumentando que las declaraciones de Milei "fueron sacadas de contexto", continúan alimentando las tensiones sobre la verdadera prioridad de la soberanía nacional en su gestión.