En el marco de una investigación a partir de una denuncia presentada por la Aduana y la DGI, la Justicia ordenó más de ochenta allanamientos en simultáneo en todo el país e investiga una serie de operaciones de exportación posiblemente fraudulentas.
En el marco de una investigación a partir de una denuncia presentada por la Aduana y la DGI, la Justicia ordenó más de ochenta allanamientos en simultáneo en todo el país e investiga una serie de operaciones de exportación posiblemente fraudulentas.
Cerca de 15 empresas truchas realizaron exportaciones por u$s51 millones —cuyo plazo de liquidación está vencido— de los cuales solo ingresaron al país u$s 3 millones. Es decir, el 94% de lo exportado no fue ingresado al Banco Central. Una evidente maniobra de evasión impositiva.
Se trata de nuevos exportadores de maíz partido, soja desactivada y aceites-mezcla, caracterizados por el incremento exponencial de los valores exportados. Puntualmente, llamó la atención la relación desproporcionada entre las exportaciones y la capacidad económica y financiera de las empresas.
“La Aduana tiene como responsabilidad asegurar que todos los exportadores operen en igualdad de condiciones, evitando maniobras irregulares que afecten las reservas del Banco Central. Los dólares son para la producción y el trabajo argentino, no para la especulación financiera”, señaló el Director General de Aduanas, Guillermo Michel.