El presidente, Javier Milei, ya emprendió el camino a la reelección y para eso tiene varios mojones que emprender en esta segunda mitad del año. Primero mantener la agenda local activa mostrando gestión como cuentan desde la Casa Rosada donde las reformas futuras tendrán un rol fundamental para mantener el debate en términos políticos y sociales. A la cabeza de esa búsqueda están la Ley de Tierras que pretende borrar el límite del 15% en manos extranjeras y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que según reveló el propio mandatario pretende “preservar el valor de la moneda”.
Este último ya ingresó al Congreso por la Cámara de Diputados, algo que harán con los proyectos de relevancia a partir de ahora como adelantó C5N, y que es la consecuencia de las desconfianzas que surgieron en el Senado con Patricia Bullrich después de que se cayó la última sesión por la ley que pretende más ventas de tierras a extranjeros.
Pero más allá de la gestión con carácter anarco-capitalista que no propone soluciones inmediatas para las demandas en materia de mejora de poder adquisitivo y pérdida de trabajo, algo que no se puede ocultar, se sumó también a la carrera para posicionarse como líder regional de la derecha latinoamericana. Estrategia que pretende desde el comienzo de su mandato pero que ahora luego de los apoyos discursivos de la gestión trumpista, más los últimos guiños de la titular del FMI Kristalina Georgieva, cree poder lograr.
En su última salida internacional Milei estuvo rodeado por mandatarios y referentes de la derecha regional durante la asunción de Keiko Fujimori en Lima, Perú. Allí se terminaron todos los supuestos. El mandatario tuvo fotos con todos los dirigentes recién asumidos o con carrera en sus espaldas asociados a las políticas de ajuste o “mano dura” que habitan desde México hasta la punta sur del continente.
José Antonio Kast de Chile; Santiago Peña de Paraguay; la propia Keiko Fujimori; Abelardo de la Espriella de Colombia. Sumados al panameño José Raúl Mulino; Nasry Asfura de Honduras; por Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador y Luis Abinader Corona de República Dominicana, son todos los nombres que apuntan en el Gobierno para conformar la nueva liga de la derecha latinoamericana.
“Cumbre Azul” y la corbata a tono
El nombre para esa nueva liga que intentara con más vehemencia y menos buenos modales superar la experiencia de aquel Grupo de Lima, con el cual estuvo vinculado el ex presidente Mauricio Macri, aún no está definido. Sin embargo, durante toda la semana se ocuparon desde el oficialismo de instalar “cumbre azul” como una posibilidad para diferenciarse del rojo asociado a las izquierdas de estas latitudes.
El azul, “intenso”, como el de la corbata que uso Milei en la última cadena nacional para narrar el proyecto de reforma del BCRA, es el que inspira para ese título. Igual todavía plantean dudas. En Estados Unidos los colores son al revés: los demócratas son los que usan el azul y Trump lleva el rojo como insignia en sus corbatas casi siempre.
El encargado de llegar con el armado listo antes de fin de año para esa cumbre es el canciller Pablo Quirno que, junto con el mandatario, buscaran que ese armado sirva para articular política y económicamente por fuera de las instituciones tradicionales. La defensa de la propiedad privada y la libertad de mercado ya suena como slogan para la instalación de ese nuevo bloque.
La apuesta brasileña
El Presidente dio la nota hace pocos días también en Brasil. En un acto de campaña del candidato opositor y senador nacional Flavio Bolsonaro, insultó al Presidente Lula da Silva y creó un escándalo diplomático sin antecedentes con el país vecino y principal socio comercial.
Con esas acciones radicaliza su estrategia para posicionarse regionalmente y ser referencia también de quienes están en contienda electoral. Sin ir más lejos el próximo 4 de octubre son las elecciones presidenciales de ese país y la puesta de este nuevo bloque es que Bolsonaro Jr. sea la sorpresa de “esta nueva ola azul”. “Nueva”, vale aclarar, más por los nombres y caras que por las políticas regresivas y miradas de mundo.
Las mediciones que miran en Brasilia y también en el bunker bolsonarista en Río de Janeiro le siguen dando entre 4 y 7 puntos porcentuales arriba a da Silva, lo que está según los analistas dentro de los márgenes de error.
Muchos viajes
La próxima semana tendrá dos movilizaciones centrales en CABA y en diferentes puntos del país. Muchas organizaciones sociales y políticas ya están convocando para el próximo jueves 6 de agosto a la plaza del Congreso en reclamo al tratamiento por la modificación de la Ley de Tierras-o de inviolabilidad de la propiedad privada según el Gobierno-.
Además, el viernes 7 es San Cayetano y a las peregrinaciones habitual para esta fecha se suman las movilizaciones que la CGT junto con las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular estarán realizando también en las calles de la ciudad.
Mientras esas demandas serán las protagonistas del próximo viernes, ese mismo día Milei viajará a Colombia para estar presente en la asunción del nuevo presidente Abelardo de la Espriella para buscar imágenes y diálogos parecidos a los de hace algunos días en Perú. Al otro día viaja a Ecuador para mantener un encuentro oficial con el presidente Daniel Noboa y “firmar acuerdos conjuntos de cooperación bilateral” en Quito.