"Decidimos tratar de cruzar y confiar en Dios": el drama detrás de los miles de migrantes que llegaron a Ceuta

Unos 60 mil marroquíes se agolparon en el enclave después de que en redes sociales circulara el rumor de que la frontera estaba abierta. Muchos se ahogaron; miles se encuentran sin comida, sin dinero y sin lugar a donde ir. "La gente se está muriendo aquí. Si no has venido aún, no lo hagas", advierten los que lograron cruzar.

Las imágenes de la crisis migratoria en Ceuta reflejan la magnitud del drama humanitario. Al menos 57 personas murieron ahogadas mientras intentaban llegar por mar desde Marruecos hasta el enclave español; las miles que lograron cruzar se encontraron con una ciudad colapsada, sin comida, servicios básicos ni lugar a donde ir.

Según las autoridades españolas, unas 60 mil personas ingresaron de manera ilegal al enclave en un lapso de apenas 24 horas. La inmensa mayoría —hasta este viernes, cerca de 53 mil— decidieron volver voluntariamente a Marruecos. "La gente se está muriendo aquí. Si no has venido aún, no vengas, te lo ruego, por favor. No lo hagas", le dijo un migrante a Reuters.

Ceuta, una ciudad española ubicada junto a la costa norte de Marruecos, tiene 80 mil habitantes y una infraestructura que se vio desbordada por la avalancha de gente. Este viernes, los comercios amanecieron cerrados, los centros de salud no daban abasto y cientos de efectivos vigilaban las calles mientras los migrantes se amontonaban en las rocas frente al mar.

"Esto no tiene precedentes, nunca vi algo así de grande", aseguró un ciudadano marroquí a BBC Mundo. Explicó que, aunque muchos jóvenes planean llegar a Europa en busca de un futuro mejor, las imágenes de la televisión que mostraron a miles de personas cruzando con éxito a Ceuta hicieron que aún más se animaran a intentarlo.

"Personas de diferentes partes de Marruecos intentaron acercarse a la frontera para ver si podían hacer lo mismo. En las casas, las cafeterías, el mercado, todos hablan con molestia hacia el gobierno por el desempleo, la economía, el costo de vida y cómo está manejando la crisis", agregó.

Las redes sociales también jugaron un papel clave: en Instagram y Discord comenzó a circular el falso rumor de que la frontera estaba abierta. A eso se sumaron noticias sobre un fallo del Tribunal Supremo español que establecía que las personas interceptadas en el mar mientras intentaban llegar a Ceuta o Melilla no podrían ser devueltas inmediatamente.

"Mucha gente estaba en su trabajo y de repente oyó decir que las fronteras estaban abiertas, que unos jóvenes habían entrado y todo el mundo acabó aquí", señaló Karim a la Agencia AFP. Él no logró cruzar, pero en TikTok se multiplican los videos de migrantes marroquíes celebrando que llegaron a Ceuta; en grupos de Facebook hay mapas explicando cómo cruzar a nado.

A 70 km de allí, en Tánger, Fátima Zahra vio las imágenes y decidió arriesgarse cuando le dijeron que el puesto fronterizo estaba abierto. "En ese momento, les dije a los que estaban conmigo que íbamos a ir allí para trabajar", afirmó, y definió las condiciones de su empleo actual como "espantosas". "Nos dijimos: probemos suerte nosotros también", sostuvo.

"La migración tiene que ver con mejorar nuestras vidas. Acordamos que intentaríamos la idea de cruzar y confiar en Alá", señaló Ayoub El Abyad en diálogo con Reuters. El adolescente de 16 años y su primo llegaron a la frontera después de hacer dedo por más de 12 horas. Según datos oficiales, una cuarta parte de los marroquíes de entre 15 y 24 años no estudian ni trabajan.

"Vine aquí en busca de un futuro mejor", afirmó Dounia Kherradi, que trabaja como moza en Lqliaa, centro de las protestas contra el gobierno marroquí que se registraron a fines de 2025. "Mi sueldo no me alcanza para mantener a mis padres y tengo una hija. Que Dios nos ayude", expresó.

La mayoría de los migrantes son hombres jóvenes, pero también hay menores y familias enteras. Fátima llegó con su esposo, sus dos hijas y el proyecto de cruzar juntos, pero él se lanzó al mar y las abandonó. "Esperaba que pudiéramos cruzar como familia, pero mi esposo se despertó temprano y fue primero, nadando. Pensé que podría cruzar a pie por la frontera. Pero estamos atrapadas aquí, sin poder regresar a casa", lamentó en diálogo con BBC Mundo.

Después de caminar 14 km a través de las montañas, Abdelhakim descubrió que la frontera estaba cerrada. "Nos dijeron de pasar por el mar. Pero me encontré completamente sumergido y vi a dos jóvenes morir ante mis ojos. Entonces retrocedí y me recordé que tenía dos hijos", explicó a AFP.

La gran mayoría de los migrantes que decidieron cruzar a Ceuta ya emprendieron el regreso a Marruecos. Los que aún permanecen en la ciudad española no tienen comida, dinero ni certezas sobre su futuro. "No hay nada en casa. Tendría que trabajar turnos de 12 horas por un salario miserable. Por eso vine aquí", resumió Abdulah Buji a AP. "Pero tampoco he encontrado oportunidades aquí, así que tengo que volver", concluyó.

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