El diputado de la Coalición Cívica, Maxi Ferraro, fue ovacionado en la Cámara de Diputados en el marco del debate por la Ley Ómnibus, tras tomar la palabra y pronunciarse enfáticamente en contra de una serie de tweets de cuentas oficiales contra los diputados y diputadas opositores. "Le pido al presidente del bloque oficialista que intervenga ante la furia tuitera que tienen organismos del Estado contra otro poder del Estado como es el Poder Legislativo. Es inadmisible", consideró a viva voz el diputado por la Ciudad de Buenos Aires.
En este sentido, el también presidente de la Coalición Cívica pidió que "los 257 diputados podamos votar tranquilamente en virtud de nuestra conciencia, convicciones y acuerdo que se han logrado en esta Cámara", reforzando la idea que habían " colaborado para que sea un mejor proyecto para no caer el tentación hiper presidencialista".
En el marco de la inminente votación de la Ley Ómnibus en la Cámara Baja, la cuenta oficial denominada "Oficina del Presidente" publicó un comunicado donde "exigía responsabilidad y celeridad" a los diputados y diputadas del recinto para que se de media sanción al proyecto de ley antes mencionado.
"Se tomaron las sugerencias, se hicieron las modificaciones, se eliminó el capítulo fiscal y hemos llegado a un proyecto de consenso" continuaba el comunicado. Catalogando la votación como un "momento bisagra" en la historia argentina, el mensaje del oficialismo pedía que "los representantes del pueblo decidan si están del lado de la libertad de los argentinos o del lado de los privilegios de la casta y la república corporativa".
"El gobierno anterior dejó un país devastado. Uno de cada dos argentinos es pobre. Seis de cada diez chicos menores de 14 años no comen todos los días. Es evidente que el sistema anterior fracasó y el Poder Ejecutivo requiere con urgencia las herramientas para reformar la economía, liberar las fuerzas productivas, facilitar que el sector privado genere empleo y que el Estado pueda garantizar el orden”, contextualizaba el escrito publicado por la cuenta oficial, cerrando con la frase: "Que Dios y la patria se lo demanden”.
Acompañando la presión sobre el Congreso, el presidente Javier Milei retwitteó la comunicación afirmando: "Durante meses nos acusaron de antidemocráticos porque expusimos a una casta política que solo vela por sus propios intereses. Tienen hoy la oportunidad de demostrar de qué lado de la Historia quieren estar".