La interna del radicalismo no tiene fin. Tras una reunión entre el presidente del PRO Mauricio Macri y el jefe de bloque radical en Diputados, Rodrigo De Loredo, resurgió la discusión respecto de quién será el candidato por la UCR para ocupar una de las sillas en la Auditoría General de la Nación. A pesar de que el encuentro entre el expresidente y el diputado se conoció después de la aprobación de la Ley Bases y el paquete fiscal el pasado jueves, fuentes parlamentarias confiaron a C5N.com que sucedió el miércoles, en la previa a la sesión. Según explicaron, guardaron la foto para que se sepa después de la aprobación del paquete de leyes del Gobierno.
En esa reunión, según detallaron allegados al bloque, De Loredo le habría propuesto a Macri el nombre de la diputada Pamela Verasay para ocupar la silla de la AGN. La legisladora es mendocina, cercana a Alfredo Cornejo y la idea era que asuma “en representación de la liga de gobernadores de Juntos por el Cambio” en el lugar que originalmente pedía La Libertad Avanza con Santiago Viola como candidato.
A partir de esta noticia, se encendieron las alarmas en el partido centenario, que ya crujía en la previa con la interna entre Mario Negri y Alejandro Cacace –propuesto por De Loredo-.Para tratar de saldar la discusión, definieron –una vez más- redactar una nota en la que acompañan la candidatura de Negri 22 de los 34 diputados del bloque.
Firmaron la misiva Danya Tavela, Carla Carrizo, Karina Banfi, Mariela Coletta, Marcela Antola, Melina Giorgi, Fabio Quetglas, Pedro Galimberti, Pabo Juliano, Jorge Rizzotti, Marcela Coli, Juan Carlos Polini, Natalia Sarapura, Mario Barletta, Facundo Manes, Fernando Carbajal, Roxana Reyes, Gerardo Cipolini, Julio Cobos, Atilio Benedetti, Roberto Sánchez y Manuel Aguirre.
De esta manera, si las mayorías se ordenan para que efectivamente haya un candidato para la UCR, la puja dentro del bloque dejaría al cordobés con el cargo de auditor durante ocho años.
Qué otros bloques pelean por un lugar en la AGN
Cuatro bloques se disputaban tres lugares que quedaron vacantes en abril. La pulseada por esa silla era una jugada a varias puntas en la que pretendían tener su lugar el PRO, la UCR, Unión por la Patria y La Libertad Avanza.
Finalmente, Javier Milei accedió a ceder el lugar que buscaba para Santiago Viola en un acuerdo entre el PRO y Hacemos Coalición Federal. Según explicaron allegados al diputado Miguel Ángel Pichetto, el rionegrino apoya el principio de acuerdo en el que el oficialismo bajó a su candidato para cederlo al PRO. No obstante, aclararon que hasta que no estén definidos los nombres no hay nada 100% seguro.
Hasta el momento, habría una silla para el exministro de Trabajo Jorge Triaca en representación del PRO; para Mario Negri por el radicalismo; y otro para Unión por la Patria que continúa con el hermetismo respecto de los nombres (aunque siguen vigentes los rumores por Guillermo Michel o Juan Ignacio Forlón. El peronismo podría insistir con dos de los tres lugares por ser el bloque mayoritario con 99 miembros.
Los auditores deben repartirse según “la composición” del recinto, tal como dice la ley 24.156. Esta imprecisa definición, similar a la que detalla cómo se integran las comisiones -y que generó enérgicas discusiones a principio de año sobre si debían ser considerados los bloques o eventuales alianzas- genera un escenario de construcción de mayorías circunstanciales que pueden hacerse valer a la hora de elegir a los auditores. Quien logre consolidar una mayoría, obtendrá los dos nombres y para la minoría quedará uno.
A estas horas, la presidencia de la Cámara de Diputados trabaja en la operatoria de la votación de los tres auditores que será en una próxima sesión en agosto. Podría realizarse mediante una resolución donde estén los tres nombres o con la propuesta de algún diputado que pida la palabra en el recinto.