La municipalidad de Puan se encuentra sumida en una situación sin precedentes luego de que el intendente saliente, Facundo Castelli, vaciara las arcas de la localidad que gobernaba. Los empleados no cobran desde noviembre, por lo que ya comenzaron a reclamar y a organizar protestas.
El intendente que representaba a Juntos por el Cambio se mantuvo en el cargo durante 12 años, pero luego de perder en las elecciones internas frente al intendente electo, el radical Diego Reyes, comenzaron las maniobras sospechosas. Tras la elección definitiva, nunca más se supo de él.
De acuerdo con los resultados que arrojaron los arqueos, el funcionario realizó movimientos millonarios desde las arcas. Los registros muestran que en un día extrajo alrededor de $400 millones del Banco Provincia. Apenas un día después pidió un adelanto de otros $1.500 millones aduciendo que era “para pagar deudas”.
La realidad es que no solo no las pagó, sino que tampoco pagó sueldos a empleados municipales, entre los que se encuentran médicos y docentes. Estos pedían aumentos y no cobran desde el mes de noviembre.
Se espera un socorro financiero para el nuevo intendente, según detalló Nelva Álvarez, empleada municipal, a C5N. A la vez, afirmó que el gremio de municipales ya pidió una reunión con el nuevo intendente Diego Reyes para determinar los pasos a seguir en pos de resolver la situación.
"En medio de esta situación de enojo tratamos de mantener la cordura y la templanza", reflexionó.