Días atrás, el presidente Javier Milei le aseguró a medios franceses que pretende comprarle tres submarinos Scorpene a la compañía de este país Naval Group, a pesar de que la operación está paralizada hace más de tres años. Para Argentina, esta adquisición significaría recomponer la capacidad perdida a partir del trágico hundimiento del ARA San Juan en 2017. Desde ese momento, la Armada nacional no cuenta con este tipo de embarcaciones sumergibles y estratégicas.
El principal obstáculo para efectuar la compra es el económico, ya que se trata de una inversión de u$s2.300 millones por estos tres submarinos de propulsión diésel-eléctrica. "Falta acuerdo en la parte financiera y que el proceso sea iniciado de manera formal", aseguró Laurent Mourre, director de Ventas para Latinoamérica de Naval Group, durante una rueda de prensa en Río de Janeiro, en Brasil, en la previa del acto de botadura del cuarto submarino Scorpene para la Marina de Brasil, el último de la serie de cuatro construidos en Brasil por un acuerdo suscripto en 2008 entre los presidentes Lula da Silva y Nicolás Sarkozy.
Los contactos por los submarinos se iniciaron cuando Jorge Taiana era ministro de Defensa. El ahora extitular de la cartera militar, Luis Petri, también firmó una carta de intención con los franceses. A Naval Group se le compraron cuatro patrulleros oceánicos -OPV- durante el gobierno de Mauricio Macri, que terminaron de ser pagados y recibidos en el de Alberto Fernández.
El proyecto del Presupuesto 2025 del Gobierno nacional, que no logró la aprobación del Congreso, ya contemplaba la toma de un crédito por u$s2.310 millones para la "Recuperación Submarina". "La financiación es una cuestión, uno de los elementos que son importantes. Las condiciones de financiación no dependen de Naval Group. Pueden ser bancos que conocen bien al país, y que también conocemos", dijo Mourre.
Por otra parte, también destacó que siempre un acuerdo de esta índole involucra decisiones al más alto nivel -como fue el de Lula con Sarkozy-. Naval Group se gestiona como una privada pero el Estado francés mantiene una participación superior al 60%. “La relación geoestratégica Argentina-Francia es excelente. Es importantísimo que Francia consolide relaciones fuera de su esfera histórica”, concluyó el director de Naval Group.