La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, negó que desde el Gobierno estén trabajando en una normativa regulatoria de los discursos de odio luego del atentado a la vicepresidenta Cristina Kirchner. En ese sentido, aseguró que “no hay ningún proyecto que se esté analizando en ese sentido”.
“No es que no hay nada escrito ni penalizaciones. En nuestro Código Penal se incluye la incitación a la violencia y la persecución política, como así también la ley de Violencia de Género, la de Discriminación y también la ley de Medios. Legislación existe, hay que cumplir con ella”, profundizó la funcionaria respecto de las herramientas que ya están instrumentadas dentro de nuestro país.
La vocera de la presidencia sugirió que las redes sociales reproducen el mensaje que emiten los medios de comunicación, lo cual provoca que se genere “un microclima que hace que los violentos pasen a la realidad”.
Cerruti, en diálogo con El Destape Radio, condenó que Patricia Bullrich todavía no se haya pronunciado en contra del atentado a la Vicepresidenta y enfatizó: “Hay que poner en debate de lo que hablamos de discursos de odio. No es todo lo mismo, no es que no se puede debatir ni denunciar. Hay límites que se cruzan y algunos medios los cruzan muy seguido”.
Sin embargo, la funcionaria profundizó que las herramientas legislativas se complementan con el accionar de diversas instituciones. “El INADI trabaja en estos temas, la Defensoría del Público también. Son temas que están en estudio en todos lados. Este es un momento de quiebre para la democracia argentina”, concluyó.
Las críticas de Horacio Rodríguez Larreta al oficialismo
En el anuncio en el que la Ciudad confirmó que el 31 de octubre las escuelas porteñas recuperarán el feriado por el atentado contra la Vicepresidenta, el jefe de Gobierno afirmó que no lo invitaron a la reunión de gobernadores, ni tampoco a la convocatoria en la Plaza. En tanto, aseguró que "el kirchnerismo intenta distraer y propone una ley Mordaza, con un argumento inverosímil de lo que pasa", a la misma vez que enfatizó en que "proponen controlar la libertad de expresión y no lo vamos a permitir".
En la misma línea remarcó que su preocupación reside en "los avances contra la prensa, incluso con la excusa de esta ley podrían controlar lo que se dice en redes. Por eso, en vez de callar al que piensa diferente, propongo más libertad".
De esta forma se alinea con su espacio político, luego de que fuera Cristian Ritondo el principal exponente de la postura que hasta produjo que el PRO se retirara del recinto mientras se debatía el proyecto contra el atentado a la vicepresidenta en la Cámara de Diputados el sábado por la tarde.