Docentes universitarios convocaron a un nuevo paro nacional para el 12 de agosto

La medida de fuerza responde a la falta de aplicación por parte del Gobierno de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso, la desobediencia a la medida cautelar sobre salarios y becas, y el no pago de los fondos para el funcionamiento de los Hospitales Universitarios.

Los gremios y federaciones del sistema universitario argentino realizarán un paro total de actividades en todo el país el próximo miércoles 12 de agosto, en rechazo al triple incumplimiento del Gobierno respecto del financiamiento, las pautas salariales y las partidas hospitalarias.

La medida responde a la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso, la desobediencia a la medida cautelar sobre salarios y becas, y el no pago de los fondos para el funcionamiento de los Hospitales Universitarios que están contemplados en un acuerdo que el propio Gobierno firmó.

El secretario general de la Asociación de Docentes de la Universidad de Buenos Aires (ADUBA), Emiliano Cagnacci, denunció la falta de respuesta institucional por parte de la Casa Rosada frente a la crisis del sector.

Al respecto, el referente gremial declaró: "La total indiferencia del gobierno de (Javier) Milei frente a los múltiples reclamos pendientes de las universidades nacionales parece no tener límites".

"Se enfrentan a la sociedad que marchó cuatro veces en defensa de las Universidad pública, al Congreso Nacional que hace casi 300 días votó la Ley de Financiamiento Universitario y que aún no ejecuta, a la Justicia al desobedecer la cautelar que dejó en pie la Corte Suprema y los obliga a actualizar los salarios de todos los trabajadores y trabajadoras universitarios a noviembre de 2023. En definitiva, tenemos un Gobierno que le da la espalda a la democracia y se cree con la potestad de decidir qué ley se cumple y que ley no", agregó el dirigente.

ADUBA responsabilizó al Poder Ejecutivo por la paralización de las clases

Cagnacci señaló que la protesta es la consecuencia de un conflicto salarial y laboral sostenido durante más de treinta meses sin ofertas satisfactorias para los trabajadores.

Sobre la decisión de interrumpir la actividad académica, el dirigente sostuvo: "Este es un conflicto que lleva más de dos años y medio y al que nos empujó el Gobierno. Yo como docente, al igual que nuestros compañeros y compañeras, no queremos estar reclamando en la calle ni dejando de dar clases por un paro de actividades".

"Queremos estar en el aula frente a los estudiantes. Queremos estar en las cátedras, haciendo investigación o enseñando y asistiendo en nuestros hospitales. Pero nos han empujado a esto ya que aún seguimos sin cobrar lo que el estado de derecho ya sentenció que nos corresponde. No lo vamos a permitir y tampoco nos van a hacer bajar los brazos", añadió.

Las federaciones confirmaron la huelga bajo la consigna "en defensa de la Universidad pública: por nuestro presente, por nuestro futuro" para exigir el cumplimiento efectivo de las leyes y sentencias judiciales vigentes.