Tras su paso por Gran Hermano Generación Dorada, Gladys La Bomba Tucumana recordó su experiencia y, fundamentalmente, su salida del reality. La popular cantante no se guardó nada y disparó munición contra los analistas que forman parte del Debate del programa.
"Con el formato todo bien pero la gente que está ahí adentro es asquerosa la verdad y los panelistas que te reciben cuando vos salís de estar encerrado casi dos meses te tratan mal, y eso es indiscutible", arrancó con dureza la artista en la pantalla de América TV.
En su descargo, apuntó especialmente contra una de las integrantes del panel: "Como si fuese que estás sentado en el sillón de los acusados y son personas que yo ni conozco, como por ejemplo la santiagueña y digo así porque habla parecido a mí, en idioma que se parece al tucumano".
La intérprete se defendió de las críticas recibidas por su actitud en la casa y remarcó que su autenticidad terminó jugándole en contra. "En ningún momento me creí nadie, yo acepté las reglas del juego y ahí era una persona cualquiera y lo soy, nada más que soy una figura", aclaró la cantante antes de lanzar una picante comparación: "Por eso me fui sino me hubiese quedado y no me saca nadie hasta el final. Si yo hubiese hecho lo que hace Sol estaría cancelada. No les gusta que sea natural, sincera y diga las cosas como yo las veo. Hoy no tengo ganas de que me maltraten o como que me digan cosas como si fuera una delincuente".
A pesar de asegurar que sintió una fuerte hostilidad en el piso del canal, la tucumana valoró haber podido mantener su esencia frente a las cámaras, marcando una clara distancia con el resto de los participantes del ciclo.
"No me arrepiento de la experiencia porque me demostré a mi misma que soy buena gente, que puedo ir al frente y defender mis convicciones pero soy buena persona y no mala leche ni desleal como toda la gente que está ahí. Me faltaron el respeto pero mal", denunció, señalando que "se puede jugar sucio como ellos juegan sucio todo el tiempo pero yo no tengo por qué soportar eso".
Finalmente, Gladys analizó con extrema acidez el perfil de jugador que, según su mirada, se premia en el programa, y cerró con un sorpresivo y directo reclamo para el conductor de la gala de Telefe.
"Hay que ser malo, atrevido, ladrón... Todo lo más feo de este mundo hay que ser para estar en Gran Hermano y la gente le encanta eso", sentenció, para luego concluir con un pedido directo: "Por favor Santiago del Moro invitame cuando quieran no sé por qué no me llamaron más para hacer cosas, a toda la gente que está encerrada después le dan laburo, ¿por qué no me dieron a mí? No entiendo".
El robo que sufrió La Bomba Tucumana
Hace tres semanas, la popular cantante Gladys La Bomba Tucumana vivió un momento tenso al convertirse en víctima de un robo en la vía pública. El hecho de inseguridad ocurrió en pleno barrio porteño de Recoleta, durante la mañana, mientras la artista se dirigía a pie hacia su local comercial. Un joven que simulaba vender servilletas en la calle la sorprendió y, en un descuido, le arrebató el teléfono celular.
La noticia trascendió rápidamente a través de Ángel de Brito, a quien la cantante contactó de urgencia desde un celular alternativo para alertar a sus allegados sobre posibles estafas virtuales. Desesperada por la situación, Gladys le escribió al conductor: “Amigo, ¿cómo estás? Me robaron el celu. Me quiero matar. Te cuento por si respondiste, lo cambié por uno horrible por el momento y no veo los WhatsApp”. Además, sumó con angustia la pérdida de su información personal: “Se me borró todo lo que tenía en el celu, perdí todos los chats”.
Al detallar la secuencia del arrebato, la exparticipante de Gran Hermano Generación Dorada expresó toda su indignación con una frase contundente: “Llegando a mi negocio, me robó un chico que vendía servilletas. Cualquiera”.
Ante este panorama, el conductor de América TV aprovechó la pantalla de su programa para lanzar una advertencia a todos los contactos de la cantante: “Le robaron el celu, así que cuidado si reciben un mensaje de la Bomba”, recordando que este tipo de modalidades delictivas suelen ser frecuentes para solicitar dinero simulando ser la víctima.
Este mal momento obligó a la intérprete a resolver la urgencia de manera precaria, utilizando un dispositivo temporal para reestablecer su comunicación básica mientras asimilaba la pérdida de valiosos archivos y contactos. Aunque el hecho delictivo se produjo a finales de junio, las repercusiones por el robo de las cuentas de los famosos continúan en alerta permanente dentro del ambiente del espectáculo, donde este tipo de arrebatos físicos abren la puerta a peligrosas estafas digitales.