En la previa de una nueva jornada caliente en el Congreso, donde en Diputados está marcada por el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares, el centro porteño amaneció con un imponente operativo de seguridad.
Con vallas, hidrantes y despliegue de fuerzas federales, el Gobierno refuerza el control en la zona. En las primeras horas de la mañana detuvieron a nueve activistas de Greenpeace que se manifestaban en el Monumento a los Dos Congresos y por la tarde habrá una serie de actividades en la zona.
En la previa de una nueva jornada caliente en el Congreso, donde en Diputados está marcada por el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares, el centro porteño amaneció con un imponente operativo de seguridad.
Como se volvió habitual en cada sesión legislativa durante la gestión de La Libertad Avanza, las inmediaciones del Palacio Legislativo fueron valladas desde temprano y copadas por efectivos de distintas fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad.
El despliegue incluyó camiones hidrantes, móviles policiales y patrullas motorizadas, en una postal que anticipa una jornada de tensión tanto dentro como fuera del recinto. Las vallas delimitan un perímetro amplio que restringe el acceso a manifestantes y transeúntes en los alrededores del Congreso.
En ese contexto, durante las primeras horas del día fueron detenidos nueve activistas de Greenpeace que habían desplegado un cartel contra la reforma en el Monumento a los Dos Congresos. La intervención policial se produjo mientras los manifestantes realizaban una protesta pacífica para visibilizar el rechazo a la iniciativa oficial.
La jornada, sin embargo, recién comienza. A partir del mediodía están previstas distintas actividades impulsadas por organizaciones sociales, ambientales y sindicales que confluirán en las inmediaciones del Congreso.
El cronograma marca que a las 14 se realizará un “verdurazo” organizado por la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT). Media hora más tarde, trabajadores de la educación llevarán adelante una clase pública.
A las 15 habrá una radio abierta junto a una ronda de jubilados, mientras que a las 17 está convocada una movilización desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hacia el Congreso. La jornada culminará a las 18 con un festival en el que se leerá un texto escrito por la actriz y directora Dolores Fonzi, en rechazo al proyecto.
Así, con el Congreso blindado y una agenda cargada de protestas, el debate por la reforma de la Ley de Glaciares se encamina a desarrollarse en un clima de máxima tensión política y social.