La transferencia integral de responsabilidades y bienes de la Quinta Presidencial de Olivos a la Casa Militar, que se cumplimentará en un máximo de 60 días, responde a la a necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina, que demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial.
La Casa Militar se hará cargo por completo de la seguridad de la Quinta de Olivos y de cualquier residencia donde se aloje el Presidente de la Nación o su familia. La medida busca reforzar la custodia del mandatario y, al mismo tiempo, agilizar las gestiones administrativas de la residencia. Basada en las atribuciones de la Ley de Defensa Nacional, la Casa Militar mantendrá la custodia no solo en Olivos, sino también en la Casa Rosada y en cualquier punto del país o del exterior donde se encuentre el jefe de Estado.
Detrás de esta decisión hay dos motivos centrales: el incremento de la inseguridad a nivel internacional y los preparativos por la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, un evento que requerirá el ingreso constante de personal externo para realizar obras y prestar servicios de acondicionamiento.
En paralelo, la medida implica disolver la Administración General de la Residencia de Olivos para separar las tareas de seguridad, gestión y control. Con este reordenamiento, el Gobierno libertario busca achicar la estructura formal y reducir la cantidad de empleados que trabajan en el predio.
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La Quinta Presidencial de Olivos atravesará una reestructuración integral que contempla la disolución de su Administración General y el traspaso total de sus bienes y custodia a la Casa Militar en un plazo máximo de 60 días. Esta medida separará formalmente las funciones de seguridad, gestión y control dentro del predio, lo que derivará en achicar la estructura administrativa y recortar la plantilla de empleados que trabaja en el lugar.
Desde el Ejecutivo fundamentaron el cambio en la Ley de Defensa Nacional, atribuyéndolo a la creciente inseguridad internacional y a la necesidad de coordinar el ingreso de personal externo para las obras por la visita del papa León XIV en noviembre. En paralelo, la decisión coincide con versiones cruzadas sobre la salida de trabajadores, entre las que figuran sospechas presidenciales por la salud de sus mascotas y denuncias por presunta direccion de licitaciones de mantenimiento y jardinería por 700 millones de pesos.