El presidente Yamandú Orsi firmó este miércoles el decreto que reglamenta la Ley de Muerte Digna, aprobada por el Parlamento en octubre de 2025, y convirtió a Uruguay en el primer país del continente en oficializar la eutanasia activa. El mandatario realizó el anuncio a través de un posteo en sus redes sociales donde destacó que "la dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas".
"Hace 6 meses avanzamos en garantizar los cuidados paliativos, porque acompañar, aliviar y cuidar es parte esencial de cualquier decisión en este terreno", escribió el presidente uruguayo en su cuenta de Instagram. El país charrúa se convirtió en el tercero del continente y undécimo en el mundo en legalizar la eutanasia activa, es decir, cuando los médicos inducen a la muerte a pacientes con patologías terminales, incurables e irreversibles que causan un sufrimiento intolerable.
"Firmé el decreto reglamentario de la ley que regula la muerte médicamente asistida en Uruguay luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha", aseguró el mandatario.
La Ley de Muerte Digna fue aprobada en el Senado uruguayo con el apoyo del oficialismo y parte de la oposición. Tras obtener también el visto bueno en Diputados, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en regular la eutanasia por ley. En contraste, Colombia y Ecuador habían despenalizado el procedimiento mediante fallos judiciales, no por vía legislativa.
Qué personas podrán solicitar la eutanasia en Uruguay
Según el informe firmado por el presidente Yamandú Orsi, la ley aprobada en Uruguay habilita la eutanasia únicamente para personas mayores de edad "psíquicamente aptas", es decir, que puedan elegir con raciocinio, y que estén cursando la "etapa terminal de una patología incurable e irreversible", o que padezcan sufrimientos "insoportables", con "grave y progresivo deterioro" de su calidad de vida.
Cada solicitud será evaluada de manera individual por un equipo interdisciplinario dentro de los prestadores del Sistema Nacional Integrado de Salud uruguayo. Se elaborarán informes médicos y psicológicos, y la decisión del paciente podrá ser revocada en cualquier momento.