Una mujer murió al caer desde una torre de 90 metros de altura en Pavlovsk, cerca de la ciudad rusa de San Petersburgo, cuando intentó sacarse una foto luego de realizar un salto de cuerda desde la antigua torre de una caldera.
Se trata de una mujer experta en deportes extremos, que buscó fotografiarse desde una torre en Rusia. El hecho fue presenciado por su hijo.
Una mujer murió al caer desde una torre de 90 metros de altura en Pavlovsk, cerca de la ciudad rusa de San Petersburgo, cuando intentó sacarse una foto luego de realizar un salto de cuerda desde la antigua torre de una caldera.
Según consignó la cadena de televisión Zvezda, la mujer, quien se llamaba Elizaveta Gushchina y era experta en deportes extremos, volvió a subir la plataforma sin los elementos de seguridad para tomarse una foto y cayó frente a su hijo, Nikita.
En tanto, la empresa 23block, responsable de la organización de los saltos en la torre, se refirió al deceso de la mujer en un comunicado: "En circunstancias trágicas, la experimentada saltadora y madre de dos hijos, Liza, ha fallecido. Elizaveta Gushchina, junto a su hijo Nikita, formaba parte de nuestro equipo deportivo. Ahora todo el equipo está de luto. Esta es una gran tragedia para nosotros".
Por su parte, la Fiscalía estatal de Rusia inició una investigación para establecer los detalles de la muerte de la víctima y buscan determinar si la compañía cumplió con los estándares de seguridad para ofrecer los servicios.
La alpinista Natalia Nagovitsyna morirá en la montaña porque no pueden rescatarla y fue filmada por última vez por un drone, donde dio señales de vida. Quedó atrapada a 7000 metros de altura en Kirguistán, se quebró la pierna, intentaron sacarla y un rescatista murió. Ya le confirmaron a la familia que la dejarán morir.
La mujer había iniciado su aventura en agosto, pero cuando estaba en descenso sufrió la fractura de una pierna y desde ese martes, intentaron rescatarla. Fueron dos semanas de intentos e incluso, una de las personas que intentó, perdió la vida.
Su hijo se quejó en televisión: "Mi madre está viva. Hay un video que muestra que, siete días después de perder contacto, ella agita la mano, llena de vida". Pero el miércoles, el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Kirguistán informó que envió un dron militar a la montaña donde filmó la carpa de la mujer y no se registró movimiento en su interior.
De este modo, dieron por concluido el rescate sin la posibilidad de dar evidencias de muerte y se la declaró desaparecida. La mujer llevaba 15 días a una altitud de 7 mil metros y con temperaturas extremadamente bajas. Recién en 2026 se podrá llegar hasta la carpa y rescatarla, pero para ese entonces ya no tendrá comida y el oxígeno no será suficiente.
Por último, el vicepresidente de la Federación Rusa de Montañismo (FAR), Alexander Pyatnitsyn, opinó sobre las declaraciones del hijo de la alpinista en RIA Novosti: "La federación no ha recibido ninguna solicitud suya”.