El Ministerio de Exteriores de Rusia informó la próxima evacuación de los empleados que forman parte de su cuerpo de diplomaticos en Ucrania, de su Embajada en Kiev, tras el reconocimiento de las autoproclamadas repúblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk.
"En las circunstancias actuales, nuestra primera prioridad es cuidar de los diplomáticos y empleados rusos de la Embajada y consulados generales", indicaron desde el ministerio y agregaron que "se ha decidido evacuar, en un futuro cercano, al personal de las misiones extranjeras rusas en Ucrania".
Moscú denunció que tanto la Embajada rusa en Kiev como los consulados generales de Odesa, Leópolis y Járkov fueron objeto de reiterados ataques. Así como también ataques contra el Centro de Ciencia y Cultura de Rusia, con lesiones a su director y daños a la instalación.
"Los diplomáticos rusos también fueron objeto de acciones agresivas y recibieron amenazas. Sus vehículos fueron incendiados. Pese a los compromisos en base a la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas y consulares, las autoridades de Kiev no reaccionaron ante esto", precisaron desde el Ministerio de Exteriores.
Antes de esta decisión, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, advirtió que romper las relaciones diplómaticos entre ambos países complicaría la situación , a la que definió como "desagradable". "La ruptura de las relaciones diplomáticas sería un escenario sumamente inoportuno, que solo hará que todo sea aún más difícil no solo para los Estados sino también para sus pueblos", aseguró Peskov.