El instituto de investigación del Ministerio de Emergencias de Rusia anunció que comenzó a producir masivamente refugios antibombas móviles, que buscan proteger contra amenazas y desastres, como la radiación y las ondas de choque.
Así lo anunció el instituto de investigación del Ministerio de Emergencias de ese país. También protegen contra escombros o incendios.
El instituto de investigación del Ministerio de Emergencias de Rusia anunció que comenzó a producir masivamente refugios antibombas móviles, que buscan proteger contra amenazas y desastres, como la radiación y las ondas de choque.
Los refugios, que se llaman KUB-M, protegen contra la radiación, la metralla, los escombros o los incendios y son similares a un contenedor de carga reforzado. El instituto de investigación del Ministerio de Emergencias ruso detalló que los refugios cuentan con capacidad para 54 personas, aunque pueden agregarse otros módulos.
En tanto, a pesar de que el instituto no vinculó oficialmente la medida a ninguna crisis, el anuncio se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizara que Ucrania dispare misiles estadounidenses de largo alcance hacia el interior de Rusia.
Por otro lado, el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un decreto para ajustar su política sobre el uso de armas nucleares, cambio que viene justo en el día 1.000 de la invasión rusa en Ucrania.
"Entre las condiciones que justifican el uso de armas nucleares figura el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia", afirma el decreto, según informó DW.
Por su parte, el portavoz presidencial Dmitry Peskov afirmó que "era necesario adaptar nuestros fundamentos a la situación actual", haciendo referencia a lo que Putin considera "amenazas" de Occidente a la seguridad rusa.
Ucrania usó por primera vez misiles de largo alcance estadounidenses para atacar a Rusia, según confirmaron medios estatales de Moscú, decisión que implica una escalada del conflicto al cumplirse 1.000 días del comienzo de la invasión rusa y a la que Vladimir Putin podría responder con el uso de armas nucleares.
El Kremlin informó que interceptó cinco de los seis proyectiles ATACMS disparados desde territorio ucraniano contra un arsenal ruso cerca de la ciudad de Karachev, en la región de Briansk, a 110 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los restos de un misil impactaron la instalación, pero no causaron víctimas ni daños.
Por su parte, Ucrania afirmó que había impactado el depósito de armas y causado explosiones secundarias, aunque no precisó qué tipo de armas había utilizado. "La destrucción de depósitos de municiones para las fuerzas ocupantes rusas, con el objetivo de poner fin a la agresión armada rusa contra Ucrania, continuará", sostuvo el Estado Mayor General ucraniano en un comunicado.