Revelan cuál fue el veneno con el que asesinaron a Alexei Navalny en la cárcel de Rusia
El exlider opositor fue hallado sin vida el 16 de febrero de 2024 en un penal de máxima seguridad donde cumplía una pena de 19 años. Un informe realizado por cinco países europeos confirmó el nombre y los detalles de la toxina mortal.
Un estudio elaborado en conjunto por cinco paises europeos confirmó el veneno con el que fue asesinado el exlider opositor ruso Alexei Navalny, que fue hallado sin vida el 16 de febrero de 2024 en un penal de máxima seguridad de Kharp, Rusia, donde cumplía una pena de 19 años.
El informe, en el que invirtieron Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos, confirma que la sustancia utilizada responde a la epibatidina, una toxina letal que se encuentra en las ranas dardo de Ecuador y produce al instante la muerte de las personas que lo consuman en estado puro.
El dato contradice a la versión oficial brindada por el gobierno ruso, que siempre sostuvo que el Navalny falleció por causas naturales.
“Sabemos que el Estado ruso utilizó esta toxina letal para atacar a Navalny por miedo a su oposición”, señaló el Ministerio británico de Relaciones Exteriores en un comunicado junto a Suecia, Francia, Países Bajos y Alemania, al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Alexei Navalny memorial
El memorial de Alexei Navalny en Rusia.
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En septiembre de 2025, su expareja, Yulia Navalnaya, ya había adelantado que dos laboratorios occidentales confirmaron que el líder opositor ruso fue envenenado en prisión.
Qué es la epibatidina
La epibatidina se trata de un alcaloide tóxico que originalmente se encuentra en la piel de la rana venenosa ecuatoriana Epipedobates anthonyi. Fue descubierto en la década de 1970, aunque por su compleja estructura química recién se pudo saber más sobre sus efectos en 1992.
En la naturaleza, las ranas utilizan esta toxina como un mecanismo de defensa contra depredadores, y tradicionalmente ha sido empleada por comunidades indígenas para envenenar dardos de caza.
En el caso de los humanos, la epibatidina se usa como calmante en pequeñas dosis, pero en su estado puro, es extremadamente tóxica y letal.
Por este motivo, la investigación farmacéutica se ha centrado en el desarrollo de derivados sintéticos que mantengan su capacidad para bloquear el dolor pero con un perfil de seguridad mucho mayor, abriendo nuevas puertas en el tratamiento del dolor crónico y otros trastornos neurológicos