Una mujer británica mató a sus padres y durante cuatro años convivió con sus cadáveres en la casa familiar. Este viernes, la justicia de Reino Unido la condenó a prisión perpetua.
Virginia McCullough fue condenada a cadena perpetua por los asesinatos. Ocultó los cuerpos en una tumba improvisada en la casa familiar.
Una mujer británica mató a sus padres y durante cuatro años convivió con sus cadáveres en la casa familiar. Este viernes, la justicia de Reino Unido la condenó a prisión perpetua.
La autora del parricidio es Virginia McCullough, de 36 años, quien confesó en 2023, durante un allanamiento de la Policía de Essex a su vivienda, que en 2019 había envenenado a su padre, John, de 70 años, colocando medicamentos recetados en sus bebidas alcohólicas. También declaró que un día después golpeó con un martillo a su madre, Lois, de 71 años, y la apuñaló mortalmente.
En el proceso judicial se ventilaron los detalles de la construcción de un "mausoleo casero" con bloques de mampostería apilados en su dormitorio. En la planta baja tenía el cuerpo de su progenitor y los restos de la madre estaban envueltos en un saco de dormir, en un armario de la planta superior de la propiedad.
McCullough acumuló grandes deudas con las tarjetas de sus padres y además siguió cobrando las pensiones de los muertos. En todo este tiempo ocultó los crímenes a la familia y amigos, diciendo sus progenitores estaban "de viaje o enfermos", según la Justicia.
Uno de los detectives del caso aseguró: " Es una manipuladora inteligente que decidió matar a sus padres cruelmente, sin pensar en ellos ni en los que siguen sufriendo a consecuencia de su pérdida".