El expresidente de Uruguay, José "pepe" Mujica, descartó el miércoles viajar al exterior para recibir tratamiento por el tumor de esófago que le fue detectado, y agradeció las muestras de apoyo que recibió dentro y fuera del país. Mujica, de 88 años y que sufre de vasculitis, una enfermedad autoinmune, reveló el lunes que tiene un tumor en el esófago con pronóstico "muy comprometido".
Este miércoles participó de un asado en la celebración del Día Internacional de los Trabajadores donde agradeció todos los llamados que recibió desde Uruguay y el exterior y contó que recibió ofrecimientos para tratar su enfermedad en Brasil Brasil, Argentina, Estados Unidos.
"Yo no voy a ir ni a la esquina. Yo confío en los médicos uruguayos. Agradezco mucho, pero vamos a ver lo que podamos remendar acá en el barrio nomás", señaló Mujica. Además comentó que el tumor está "localizado" y que por el tipo de variante celular que es "casi seguro" que el tratamiento sea "por radiación".
También aprovechó la oportunidad para agradecer los mensajes de solidaridad que recibió de personas de ideología muy diferente a la suya. "Qué lindo es ser uruguayo, porque me llamó gente con la que políticamente hemos estado enfrentados y hemos tenido líos", afirmó.
Entre otros mencionó al actual mandatario de centroderecha Luis Lacalle Pou, a los expresidentes Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle Herrera, y al exministro Pedro Bordaberry.
Consultado si tiene miedo de morirse, se mostró sereno. "Todo lo que nace, nace para morirse, hay que aceptarlo. ¡Y yo he tenido una suerte! Tengo balazos a patadas, tengo una enfermedad inmunológica, estoy viviendo de gratis, ¡qué me voy a quejar!. Cuando me toque, que me toque", dijo.
Voy a seguir mi vida normal todo lo que pueda y cuando no pueda más veremos lo que hacemos", agregó Mujica en el asado se lo vio con su esposa y expresidenta de Uruguay Lucía Topolansky ".