El presidente de Brasil, Lula da Silva, cuestionó el paquete arancelario para las importaciones de productos de 60 países anunciado por su par de Estados Unidos, Donald Trump, lo que definió como "un error estratégico". Además, advirtió que afectarán las "cadenas de suministros".
En un artículo en el diario The Washington Post, Lula alertó sobre el impacto de la medida confirmada por Trump, que busca sancionar a los países que no implementaron controles suficientes para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso. "En el mediano plazo, estos aranceles interrumpirán cadenas de suministros que hoy se encuentran densamente integradas, y las empresas brasileñas sustituirán proveedores norteamericanos por otros socios", remarcó el mandatario brasileño.
"Esto dice mucho de la inconsistencia entre los intereses de Estados Unidos anunciados en su estrategia de seguridad nacional y las políticas que adopta en relación con el Hemisferio Occidental. América Latina y el Caribe no necesitan portaaviones rondando sus aguas ni castigos tarifarios. Lo que nos falta son socios confiables y predecibles", agregó en esta línea.
En tal sentido, se refirió a las consecuencias en los países afectados: "Dividir el mundo en zonas de influencia y emprender proyectos neocoloniales en busca de recursos estratégicos constituyen gestos anacrónicos y retrocesos".
Lula da Silva criticó a Donald Trump.
"Además de injustas, las nuevas tarifas son un error estratégico: perjudican la economía de Estados Unidos y la asociación con Brasil. Diversos segmentos industriales de Estados Unidos dependen de insumos brasileños. Alimentos, calzado, textiles, muebles, autopartes y varios otros productos llegarán más caros al consumidor norteamericano", subrayó.
En tanto, el líder del Partido de los Trabajadores recordó que "hubo momentos en que Washington supo ser un socio a la altura de nuestros intereses", mientras que ahora los "intentos de imponer ataduras ideológicas a la asociación bilateral, o de instrumentalizarla para fines electorales, no se sostienen".
Por último, Lula criticó los argumentos del mandatario estadounidense: "Las alegaciones del presidente Trump contra Brasil, en su intento de justificar los aranceles, son infundadas. La libertad de expresión no es carta blanca para la criminalidad en las plataformas de redes digitales, no vamos a dejar de proteger a nuestras familias y a nuestros niños contra la codicia de un puñado de tecno-oligarca".
Los nuevos aranceles de Estados Unidos a 60 países
A partir del viernes, Estados Unidos implementa un nuevo régimen arancelario para las importaciones de 60 países, con tasas que irán del 10% al 12,6%.
La medida busca sancionar a los países que no implementaron controles suficientes para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso. En este marco, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) determinó dos tipos de aranceles: uno del 10% para las economías que cuentan con prohibiciones o compromisos para combatir este tipo de mercadería, grupo en el que fue incluida la Argentina, y otro del 12,5% para los países que, según el la administración no adoptaron las medidas suficientes.
"El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos mantiene una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, declaró el embajador Jamieson Greer.
En este contexto aseguró que la medida mejorará el bienestar de los trabajadores de todo el mundo, "la medida de hoy comenzará a corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora", explicó.