Cuatro niños de entre cuatro y siete años fueron asesinados en Blumenau, en el sur de Brasil, por un hombre de 25 años que invadió el jardín de infantes privado Cantinho do Bom Pastor, del barrio Velha. El caso provocó conmoción y el presidente de Brasil, Lula Da Silva expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, al mismo tiempo calificó el hecho como una "monstruosidad".
El agresor pudo entrar al predio trepando la pared, posteriormente atacó a los pequeños con un hacha y se entregó luego a la Policía. Tras la masacre se suspendieron las clases en varias ciudades del estado de Santa Catarina.
Por su parte, hay otros cinco niños de entre tres y siete años que resultaron heridos en el ataque, aunque ninguno está grave. Fueron atendidos en dos hospitales de la ciudad de Blumenau, cuya intendencia decretó un luto de 30 días.
De acuerdo con el relato de las maestras, el asesino llegó en una motocicleta y se trepó por el muro del jardín de infantes portando un hacha, con la cual agredió a los chicos que estaban en el patio de juegos. En medio de gritos, las maestras lograron rescatar a los chicos y bebés que estaban en el patio.
"Lo primero que hicimos fue encerrarnos en el baño con los bebés, él no pudo seguir y se fue", relató una de las docentes de Santa Catarina, en llanto.
Con la masacre consumada, el hombre trepó de nuevo el muro para salir del lugar, se subió a su moto y se dirigió a la comisaría más cercana. "Vengo a informar que he cometido un crimen", les reveló a los policías de la ciudad de Blumenau, una de las ciudades más importantes del sur de Brasil, un polo de la industria textil conocido por su inmigración alemana y uno de los bastiones de la ultraderecha del expresidente Jair Bolsonaro.
Tras darse a conocer la noticia, el presidente Luiz Inácio Lula da SIlva expresó en las redes sociales su solidaridad con las familias. "No hay mayor dolor que cuando una familia pierde a un hijo o nieto, aún más en un acto contra niños inocentes e indefensos". "Mis sentimientos y oraciones para las familias de las víctimas y la comunidad de Blumenau frente a la monstruosidad ocurrida en la guardería Bom Pastor", expresó.
"Para cualquier ser humano que tenga un sentimiento cristiano, una tragedia como esta, un acto absurdo de odio y cobardía como este, es inaceptable", agregó.
El caso pone a Brasil en el mapa mundial de las masacres en escuelas. Especialistas alertaron sobre el efecto repetición que se produce entre los homicidas con estos casos. El 27 de marzo pasado, un adolescente de 13 años mató a una profesora e hirió a otras tres y a un estudiante en una escuela secundaria de la ciudad de San Pablo.
A raíz de la masacre, varias ciudades de Santa Catarina suspendieron las clases este miércoles y mañana, antes del feriado del Viernes Santo.
Según dijeron portavoces policiales a los medios, el detenido tenía antecedentes criminales, pero según se sabe hasta ahora no tenía vinculaciones con el cuerpo docente ni con los padres de alumnos del jardín de infantes.
De acuerdo con un estudio de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), con dos ataques en el intervalo de poco más de una semana entre marzo y abril de 2023, Brasil acumula 24 episodios de agresiones con muertos y heridos en escuelas en los últimos 22 años.