El príncipe Harry, hijo menor de Carlos III, fue acusado de querer "demoler" la familia real británica con las explosivas revelaciones contenidas en sus memorias, filtradas días antes de su publicación, a cuatro meses de la coronación de su padre.
El príncipe Harry, hijo menor de Carlos III, fue acusado de querer "demoler" la familia real británica con las explosivas revelaciones contenidas en sus memorias, filtradas días antes de su publicación, a cuatro meses de la coronación de su padre.
Titulada "Spare" ("En la sombra" en español), esta autobiografía de unas 500 páginas verá la luz a nivel mundial el 10 de enero, en un contexto de fuerte tensión en el seno de la monarquía británica.
El libro, repleto de detalles privados sobre la vida de la familia, acusaciones y reproches, fue accidentalmente puesto en venta durante unas horas por una cadena de librerías española, lo que permitió procurarse un ejemplar a todos los diarios sensacionalistas británicos.
A izquierda y derecha del espectro político, todos ellos fustigaban el viernes las revelaciones del príncipe, de 38 años, que en 2020 sacudió la monarquía cuando junto a su esposa Meghan dejó la institución para irse a vivir a Estados Unidos alegando una presión mediática y familiar insoportable.
"Nadie se escapa de la misión brutal de Enrique de demoler a la familia", titulaba el izquierdista Daily Mirror.
"Habiendo tomado la estúpida decisión de 'hacer públicas' sus desavenencias con la familia real, Enrique estaba sin duda bajo una enorme presión (...) para escupir todo el veneno posible", escribió el derechista Daily Mail.
Y The Sun subrayaba que aunque los británicos simpatizaron durante años con el conflictivo príncipe por el trauma de haber perdido a su madre, la princesa Diana, siendo niño en 1997, "ninguno puede justificar el camino destructivo y vengativo que ha elegido, arrojando a su propia familia debajo de un autobús por millones de dólares".
Él afirma, simplemente, querer explicar su "verdad" de lo ocurrido.
Algunas de las revelaciones:
Con estas revelaciones, parece ya improbable que Enrique y Meghan estén junto a la familia en la pomposa ceremonia de coronación del nuevo rey, prevista el 6 de mayo en la Abadía de Westminster.