El Sol es la fuente principal de vida en el sistema solar y, según cálculos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) estimaron que llegará a su etapa final en unos 5.000 millones de años.
La estrella central del sistema solar es la principal fuente de energía para que se desarrolle la vida tal como la conocemos. Sin embargo, sus días estarían contados, lo que pueden generar consecuencias catastróficas en su entorno.
El Sol es la fuente principal de vida en el sistema solar y, según cálculos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) estimaron que llegará a su etapa final en unos 5.000 millones de años.
Cuando el Sol haya consumido todo su suministro de hidrógeno, se convertirá en una gigante roja y eventualmente terminará en una nebulosa planetaria. Esto genera que la estrella comience a expandirse e hincharse hasta 400 veces su tamaño original.
Esta expansión generará posiblemente que los planetas como Venus o Mercurio dejen de existir, pero también traerá terribles consecuencias para la Tierra: desaparecerá la atmósfera y se evaporarán sus océanos. ¿Cuándo ocurrirá este fenómeno?
"La triste noticia es que la Tierra probablemente será devorada por un Sol en expansión, antes de que se convierta en una enana blanca", explicó el profesor Boris Gaensicke, de la universidad de Warwick. ¿Puede la Tierra escapar de su destino?
Según los expertos, todavía esa respuesta es incierta: "si la Tierra puede moverse lo suficientemente rápido antes de que el Sol pueda alcanzarla y quemarla, pero si lo logra, la Tierra perdería su atmósfera y su océano y no será un lugar muy agradable para vivir”.